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Facultad de Ciencias de la Salud
Antropología Médica en la arista de Jornada de Salud Mental, Interculturalidad y Derechos Humanos
Antropología Médica en la arista de Jornada de Salud Mental, Interculturalidad y Derechos Humanos
Una activa jornada de "Salud Mental, Interculturalidad y Derechos Humanos" desarrolló el Programa de Reparación y Ayuda Integral en Salud y Derechos (PRAIS) Iquique, junto al Equipo de Trabajo e Investigación en Salud Colectiva (ETISC) de la Universidad Arturo Prat (UNAP), en el marco del proyecto FONIS, orientado a la investigación sobre los padecimientos sicoemocionales de la comunidad aymara, el cual se extiende en dos años de estudio. En particular, la formación contó con la asistencia del antropólogo médico especialista en salud mental de la Universitat Rovira i Virgili de la ciudad de Tarragona en España, Ángel Martínez (en la imagen, al centro).

En la vocería del equipo ETISC, la enfermera de la UNAP, Patricia Vigueras (segunda en la foto, de izquierda a derecha), comentó que en la capacitación realizada en el Palacio Astoreca participaron los miembros del proyecto (también en la imagen, de izquierda a derecha), Mitchel Parra, sociólogo; Vivian Gavilán, antropóloga; y Carlos Madariaga, médico siquiatra. Asimismo, como invitados, profesionales de la red asistencial de salud de Iquique, del Hospital Psiquiátrico, Hospital de Día, Senda, los Cosam, y gente de los Cesfam de atención primaria. Además, médicos generales de zona, sicólogos, trabajadores sociales de Pica, Pozo Almonte, Mamiña, y de la Red de Salud Mental de Arica, con la cual ETISC lleva trabajando hace cuatro años.
"Invitamos a Ángel Martínez, antropólogo médico especialista en salud mental, para tratar sustentos teóricos, y aprovechamos de reflexionar junto a los equipos de salud para ver cómo incorporamos la dimensión de la interculturalidad en la atención de salud mental", puntualizó Vigueras.
ANTROPOLOGÍA
MÉDICA
En su presentación, Martínez compartió que es profesor titular del Departamento de Antropología, y director del mismo departamento en la Universitat Rovira i Virgili; doctorado en Barcelona y postdoctorado en la Universidad Berkeley de California; y profesor invitado en diferentes universidades en Europa, Estados Unidos y América Latina.

En su área, sostuvo que "la primera vez que aparece el concepto de Antropología Médica es en los años '60, pero anteriormente ya había antropólogos orientados a resolver problemas de salud, en grupos indígenas y de personas marginalizadas desde una perspectiva social y cultural, para luego extenderse a fenómenos más amplios en diferentes países y estados. También a temas asociados a la morbilidad, mortalidad, enfermedad, sufrimiento, y otros".
Agregó el investigador que "en la actualidad hay muchos campos, pero ya son muchos los antropólogos médicos en el área médica que han incursionado en casos de malaria, tuberculosis, salud mental, promoción y educación para la salud, análisis en los impactos de los estilos de vida, la medicina tradicional, la biomedicina, la medicina occidental, salud colectiva y comunitaria. Hoy en día la antropología médica tiene organizaciones y asociaciones".
PROMOCIÓN
DE SALUD
Insistió Martínez: "Más allá de las patologías están los sujetos enfermos, las familias y sus colectivos. Siempre es buena una óptica de promoción de la salud, porque permite que no se reproduzcan determinados patrones de morbilidad. Aplicamos del método etnográfico, que utiliza métodos cualitativos y cuantitativos de investigación en salud, como los análisis de redes y dominios culturales para conocer mejor el comportamiento de los sujetos, y de allí intentar establecer nuevos estilos de vida".

En el contexto local, el antropólogo médico afirmó en que "hay elementos que suelen ser comunes. En las zonas rurales las personas se sienten bastante solas, por lo que hay que favorecer el acceso y tener experiencias de promoción, porque son las comunidades las que pueden modificar las cosas. También, evitar la existencia de equipos de salud flotantes o que estén en la comunidad por un período corto, sino que tengan un buen conocimiento del comportamiento de los vecinos, y trabajar con ellos".
En su experiencia, Martínez entregó también algunos ejemplos de su labor en el campo. "A diferencia de otros manuales, en salud mental de adolescentes trabajamos con los jóvenes y los hicimos participar como coautores de una guía de buenas prácticas, con investigadores y profesionales. También estamos actualmente promoviendo un proyecto de gestión autónoma de medicación con usuarios de trastorno mental severo, y que implica dotarles de mayor autonomía, para que tengan un mayor control sobre los medicamentos; se puede reducir el consumo con mecanismos de sociabilidad y ayuda mutua, y las mejores condiciones de los consumidores actuales", explicó.
Y añadió: "El 80% de las consultas de atención primaria son, no por razones de alguna patología concreta, sino por una necesidad más sicoemocional. La creación de grupos de ayuda propia y espacios diferentes redunda en efectos positivos. También la población que atiende en salud tiene que conocer a la comunidad que atiende, a sus líderes religiosos y vecinales, a la población en general, y la forma en que viven".
PROYECTO
COLECTIVO
Sobre la iniciativa, Luis Cortés, trabajador social del Prais en Iquique, destacó que, a propósito de la II Jornada de capacitación en Interculturalidad, Salud Mental, y Derechos Humanos, financiada también desde el Servicio de Salud, "el año pasado comenzamos a abrir camino en el tema de la interculturalidad con profesionales y técnicos de las distintas áreas de la región. Es un cambio de mirada y paradigma de lo que hacemos desde salud, con las particularidades de la región, con población aymara, integrando su cosmovisión. También tenemos el fenómeno de la migración, y desde salud requerimos construir respuestas para distintas variables culturales".

Asimismo, Vivian Gavilán afirmó: "Nos parecía clave en el Prais que un especialista en Antropología Médica, y que además trabaja con equipos de salud en España y Brasil, viniera a apoyar un área que aquí no está muy desarrollada. La sistematización de la jornada ha tenido un gran interés de los profesionales, hay mucha gente que quiere participar, pero a pocos les dan permiso. Incluso algunos vinieron a pesar de la negación de sus jefes".
"Se genera un espacio de reflexión que en la dinámica de los centros de salud no se da. Se comparten ideas e inquietudes para generar un proyecto colectivo y estrategias para los usuarios de Tarapacá, y a la vez lograr sanación y curación", concluyó con satisfacción.
