Testimonio Korina Monrroy Huamán, Universidad Andina del Cusco, Perú 2014
En primer lugar agradezco al Señor por su cuidado divino en esta hermosa ciudad, a mis papitos por su gran sacrificio, a la Universidad Andina del Cusco por permitirnos acceder a este tipo de becas, por el interés y dedicación que le puse desde el primer momento, creo que el hecho de haber elegido esta universidad precisamente en la ciudad de Iquique no fue una simple casualidad, porque me di cuenta que el Señor tiene grandes propósitos para sus hijos, lo digo con tanta seguridad porque realmente sentí, viví, conocí, aprendí, y obtuve grandes bendiciones hasta las que no me imaginaba en ningún momento obtenerlas, sin duda alguna gracias a la oportunidad que CRISCOS me dio, me llene de experiencias maravillosas en todos los ámbitos del que pude ser partícipe.
Agradezco a la Universidad Arturo Prat, por haberme abierto las puertas para conocer un mundo diferente, a través de la oficina encargada de intercambio estudiantil, la profesora Marcela Quintana y su Esposo Héctor, realmente mi gratitud hacia ellos no tiene límites ya que fueron los primeros que me dieron la cordial bienvenida y que desempeñaron el rol de papas, así como me hicieron sentir parte de su hermosa familia y parte de la familia universitaria; de los funcionarios, mostrando su disposición cordial frente a cualquier duda e inquietud y necesidad, los docentes de las diferentes asignaturas que volcaron sus conocimientos sin recelo alguno y que dicha haberlos conocido pues ellos supieron acogerme, entenderme, tratando de llegar con sus conocimientos, experiencias de manera increíble, agradezco por sus sabios consejos lo que me ayudó a crecer en mi formación profesional enriqueciendo mis conocimientos y ampliando mis horizontes trazados, llenándome de retos que sé que en algún momento se harán realidad así como se concretizo el hecho de haber deseado estar aquí.
Quedo totalmente agradecida de mis compañeros de las diferentes asignaturas, por brindarme y ofrecerme su amistad sincera hacia mí, así como su apoyo incondicional en la materia correspondiente, por hacerme parte de su familia, realmente mis expectativas fueron superadas por cada detalle y actitud que mostraron frente a mí, lo que se convirtió en una gran amistad, en fin palabras para agradecerles por todas las experiencias vividas y compartidas con ellos me faltan, me entristece dejar grandes amigas y amigos con tantos recuerdos, sin embargo, me alegro porque me llevo recuerdos que nunca olvidare, recuerdos que marcaron mi vida y estoy segura que nos volveremos a encontrar por la voluntad del Señor.
Esta fue más que una experiencia, me siento tan dichosa de haber compartido y convivido con mis compañeros de CRISCOS, compartir su cultura, sus pensamientos, su estilo de vida, sus platos típicos, sus talentos, fue realmente maravilloso conocerlos rompiendo fronteras, formamos una familia con tanta diversidad, pero con un único sentir el apreciarnos y preocuparnos el uno del otro, sin darme cuenta el tiempo pasó y llego la hora de retornar, es difícil aceptar que cada uno tiene que continuar con su trayecto, sin embargo estoy segura que nuestros planes y promesas de volvernos a encontrar en los diferentes países de los miembros de CRISCOS, se concretizará y de esa manera no perder lo lazos de amistad que sembramos, realmente esta familia CRISCOS fue diferente.
Como dejar de agradecer a mi familia cristiana, quienes con su inmenso amor me acogieron en sus hogares a pesar de desconocerme, me apoyaron en todo momento mostrando su preocupación por mis necesidades materiales, espirituales y en lo academico, me siento doblemente bendecida al conocer a estas personas que me aceptaron tal cual era, haciéndome participe de su grupo en que puede brindar mi talento y servicio hacia ellos difundiendo el amor de Dios, mis agradecimientos profundos hacia ellos, pues se que por la voluntad de Señor nos volveremos a encontrar aquí o cuando Cristo venga.
Me iré satisfecha de haber conocido, compartido y logrado muchas cosas, como la oportunidad con la que me encontré y siempre soñaba, donde gracias a ello tuve la oportunidad de conocer gente emprendedora y empresaria, pues realmente gracias a que la UNAP me abrió la su puerta, se me abrió muchos más, no me arrepiento de haber elegido Chile y en particular Iquique, rodeada de gente maravillosa, amable y acogedora.
Finalmente desde mi punto de vista la experiencia de la movilidad estudiantil, fue bastante enriquecedora, CRISCOS fue la puerta inicial, para muchas más en que me abrieron, describir todo lo que siento y pienso se extendería muchas páginas, sin embrago no me despido sin antes compartir aquella frase que me permitió crecer y luchar por lo que quiero.
¡SI TUS SUEÑOS SON GRANDES ES PORQUE TU CAPACIDAD DE LOGRARLOS TAMBIEN LO ES!
Korina Monrroy Huamán
Estudiante de la Universidad Andina del Cusco
Bendiciones