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¿Qué es la Acreditación?

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De acuerdo con lo establecido en la Ley Nº 20.129, la acreditación institucional es un proceso obligatorio, desarrollado ante la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), el cual consiste en la evaluación y verificación del cumplimiento de criterios y estándares de calidad, en cinco áreas de acreditación, dos obligatorias; Gestión Institucional y Docencia de Pregrado, además de tres electivas, Investigación, Vinculación con el Medio y Docencia de Postgrado. La acreditación tiene un enfoque en los recursos, procesos y resultados; así como también, el análisis de mecanismos internos para el aseguramiento de la calidad, considerando tanto su existencia como su aplicación sistemática y resultados, además de su concordancia con la misión y propósito de la Institución evaluada.

Este proceso tiene por principal orientación la evaluación de los mecanismos de autorregulación de la calidad de las instituciones y sus resultados. Se trata de una orientación particular, puesto que enfatiza que la calidad es esencialmente responsabilidad de las propias instituciones y no de un organismo externo a ellas, sin perjuicio de que la garantía pública de calidad sea provista externamente mediante procesos sistemáticos de evaluación.

En el desarrollo del proceso de acreditación, la Comisión Nacional de Acreditación, deberá tener en especial consideración la autonomía de cada institución. En todo caso, las instituciones de educación superior deberán reconocer y respetar siempre los principios de pluralismo, tolerancia, libertad de pensamiento y de expresión, libertad de asociación y participación de sus miembros en la vida institucional, dentro de los límites establecidos por la Constitución Política de la República y las leyes.

Transcurridos ya 14 años desde la creación de la Comisión Nacional de Acreditación, los procesos de acreditación, parten desde el principio que nuestra Institución, dispone de políticas y mecanismos eficaces de autorregulación, esto quiere decir, que disponemos propósitos explícitos que verdaderamente aspiramos a lograr; que estos propósitos satisfacen los requerimientos básicos propios de nuestra universidad; que nuestras actividades se organizan de manera de avanzar eficaz y eficientemente hacia el logro nuestros propósitos; que verificamos periódicamente su grado de avance sobre el particular; y por último, que somos capaces de ajustar nuestras acciones de acuerdo a los resultados de esa verificación. Por consiguiente, el principal objetivo de la acreditación es la evaluación, promoción y garantía pública de los procesos de autorregulación y mejora continua institucional.

 

¿EVALUACIÓN DE PROCESOS O EVALUACIÓN DE RESULTADOS?

Una discusión que surge frecuentemente con relación a la acreditación institucional es el del peso relativo asignado a la evaluación de procesos y la evaluación de resultados. El foco principal de la evaluación está puesto en procesos, por cuanto interesa conocer y analizar los mecanismos mediante los cuales la institución se organiza para avanzar en forma sostenida hacia el logro de sus propósitos y objetivos. Sin embargo, no tiene sentido limitar la evaluación a los procesos, sin preocuparse de los resultados obtenidos. Por ello se insiste en la necesidad de evaluar no solo la existencia y aplicación de los mecanismos de aseguramiento de la calidad, sino también su eficacia, la que se expresa en resultados consistentes con los propósitos declarados.

En lo que se refiere a procesos, la evaluación se centra en la identificación de los mecanismos, su grado de existencia formal, su relación con los propósitos a que apuntan, la capacidad de la institución para aplicar dichos mecanismos de manera consistente y sistemática en los distintos niveles, la forma en que su aplicación contribuye a revisar los propósitos y desarrollar planes de mejoramiento, y el grado en que permiten desarrollar un proceso de aprendizaje institucional.

Sin embargo, el análisis de dichos mecanismos no estaría completo sin una evaluación de los resultados obtenidos a través de su aplicación. Por ello, es esencial conocer los resultados, para lo cual se requiere establecer indicadores cuantitativos y cualitativos acerca del desempeño actual de la institución, su evolución en el tiempo y a través de las distintas áreas de operación de la institución y su comparación con los propósitos institucionales definidos.

De la conjunción de ambas evaluaciones, de procesos y de resultados, es posible concluir si la institución efectivamente cuenta con mecanismos eficaces para autorregular su acción y asegurar la calidad de los servicios que presta a sus estudiantes y a la sociedad.

 

Consideraciones para la acreditación a partir de la promulgación de la nueva Ley de Educación Superior 21091:

Tras la Promulgación de la Ley 21.091 se han establecido cambios en el Proceso de Acreditación Institucional, los cuales entrarán en vigor a partir del año 2022. Entre los cambios más sustantivos, cabe mencionar el establecimiento de nuevas dimensiones de acreditación, a saber: Docencia y Resultados del Proceso de formación; Gestión Estratégica y Recursos Institucionales; Aseguramiento Interno de la Calidad; Vinculación con el Medio; e Investigación, Creación y/o Innovación. Asimismo, se establece que la acreditación institucional, será integral y considerará la evaluación de la totalidad de las sedes, funciones y niveles de programas formativos de la institución de educación superior, y de aquellas carreras y programas de estudio de pre y postgrado, en sus diversas modalidades, tales como presencial, semipresencial o a distancia, que hayan sido seleccionados por la Comisión para dicho efecto.

Un reglamento de la Comisión establecerá la forma, condiciones y requisitos para el desarrollo de los procesos de acreditación institucional, los que, en todo caso, deberán considerar las etapas de autoevaluación institucional, evaluación externa y pronunciamiento la Comisión. Asimismo, un reglamento de la Comisión establecerá el procedimiento de selección de carreras y programas de estudio de pre y postgrado que serán evaluados en la acreditación institucional. Este procedimiento deberá asegurar la evaluación de una muestra intencionada de las carreras y programas de estudios impartidos por la institución en la totalidad de sus sedes, la que deberá considerar carreras y programas de estudio de las distintas áreas del conocimiento en las que la institución desarrolla sus funciones, y en sus diversas modalidades, evaluando integralmente la diversidad de la institución. La institución evaluada podrá seleccionar adicionalmente una carrera o programa para su evaluación, la que deberá ser considerada como parte integral de la muestra por la Comisión.