Viernes 10 de septiembre de 2021

UNAP destacó que respeto por Derechos Humanos es parte de su misión institucional

En el contexto de su Circuito Cultural y Patrimonial, la Universidad Arturo Prat nombró una sala de Rectoría en memoria de Humberto Lizardi Flores, exdirigente estudiantil y académico de la U. de Chile, Sede Iquique, ejecutado por la dictadura militar en octubre de 1973.

  

Considerando que promover y respetar los Derechos Humanos es parte de la misión plasmada en su actual Plan Estratégico Institucional, la Universidad Arturo Prat (UNAP) realizó una ceremonia de memoria histórica y nombró una de sus salas corporativas más importantes como “Sala Humberto Lizardi Flores“. En recuerdo del exdirigente estudiantil y académico de la Universidad de Chile, Sede Iquique, Humberto Lizardi Flores, quien a los 26 años de edad fue ejecutado por la dictadura militar en octubre de 1973.  

 

El acto se realizó este viernes 10 de septiembre en la casa central de la UNAP, en Iquique, Región de Tarapacá, y fue organizado por su Dirección General de Vinculación con el Medio y Relaciones Internacionales, en el marco del Circuito Cultural y Patrimonial de esta institución estatal. Participaron autoridades, directivos y funcionarios de la Universidad. Además, contó con la presencia de Glen Lizardi Flores, el hermano menor del recordado académico, junto a otros familiares de ejecutados políticos y detenidos desaparecidos de Iquique y Pisagua.  

  

La emotiva actividad de memoria histórica consistió en el descubrimiento de una placa con el nombre del profesor “Humberto Lizardi Flores”, en el acceso de la Sala R-2 de la Rectoría, lugar donde periódicamente se reúne la Junta Directiva, conformada por las máximas autoridades de esta casa de estudios estatal.  


  

La ceremonia fue presidida por el vicerrector de Investigación, Innovación y Postgrado de la UNAP, Dr. Pedro Buc Calderón, en representación del rector Alberto Martínez Quezada, quien vio el acto vía online por encontrarse de gira institucional en la Provincia de Malleco, donde la Universidad posee su sede Victoria, en la Región de la Araucanía.  

 

“En representación de la Universidad regional y del Estado que somos, recibimos vuestra presencia en esta ceremonia, con honor y mucha responsabilidad. Aun cuando reconocemos con algún gado de rubor nuestra tardanza en realizar este compromiso. Que es ineludible que toda Universidad Estatal debe tener con el respeto irrestricto de los Derechos Humanos, y el deber irrenunciable a la memoria histórica que va modulando la comunidad que constituye un país”, dijo emocionado el vicerrector, Pedro Buc Calderón.  

 

 

PATRIMONIO 

 

El director general de Vinculación con el Medio y Relaciones Internacionales de la UNAP, Dr. Cristian Jamett Pizarro, explicó la importancia y el sentido institucional de la actividad.   

     

“Nuestra Universidad declaró en su plan estratégico institucional para este periodo, como misión la promoción y la defensa de los Derechos Humanos. Y creo que como nueva administración universitaria estamos haciendo justicia con ello, al nombrar una de las salas más importantes de nuestra Universidad con el nombre de Humberto Lizardi Flores, quien fuera detenido el 11 de septiembre de 1973. Y dirigido al campamento de prisioneros de Pisagua, y el organismo responsable de su detención fuera el Ejército”, dijo el Dr. Jamett.   

 

Y agregó que la ceremonia se organizó en el contexto del Circuito Cultural y Patrimonial de la UNAP. “El Circuito Cultural Patrimonial es donde se enmarca esta actividad, porque nuestra memoria colectiva, los funcionarios que fueron ejecutados también son parte de nuestro patrimonio”, señaló.  


 

  

LA HISTORIA  

 

En tanto, el vicerrector Pedro Buc —citando al escritor, poeta y activista de los Derechos Humanos argentino, chileno y estadounidense, Ariel Dorfman Zelicovich— destacó que es un deber mantener el recuerdo de quienes ya no están. “El deber de memoria es el deber de los vivos (…) Son los vivos los que mantienen la presencia de esos sacrificios, de esos martirios, de ese sufrimiento, de esos dolores”, explicó ante los participantes del acto. 

  

“La historia la escriben los hombres y las mujeres y la memoria es frágil (…) No solo porque intereses creados se coluden para estimular el olvido. Hay también el paso del tiempo y la desaparición física de quienes son los vectores activos para mantenerla. De ahí la importancia de la pedagogía para enseñar a las nuevas generaciones. Y de los actos para mantener vivos los recuerdos de nuestros mártires”, agregó el Dr. Buc.   

 

“Este homenaje, aun cuando tardío —a Humberto Lizardi, compañero y colega— se inscribe en la voluntad de mantener vivos a quienes han sido víctimas de la barbarie”, expresó el vicerrector. 

 

En la ceremonia de memoria histórica participó CAMERATA UNAP, la agrupación musical de la Universidad Arturo Prat, con ocho músicos que junto a su director artístico, Julio Martínez Ortiz, ofrecieron composiciones de excelencia con instrumentos de cuerdas.

 

  

AGRADECIMIENTOS 

 

Glen Lizardi Flores, hermano menor del homenajeado académico y exdirigente estudiantil, destacó a la Universidad Arturo Prat por la realización del homenaje.    

 

“Agradecerles a todos ustedes por este acto de homenaje, pero también por una acto que es de memoria. Porque si los homenajes se hacen sin memoria, pierden el sentido y el significado en el tiempo (…) El compromiso social que tenía mi hermano fue su motivo de vida y también lo llevó a la muerte”, expresó. Y recordó que, a los 17 años, Humberto Lizardi ingresó a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, en Santiago, donde cursó dos años de pregrado, para luego decidir estudiar pedagogía en la sede Iquique de esa institución universitaria.  

 

UN HONOR

 

Héctor Marín Rossel, presidente de Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos y Detenidos Desaparecidos de Iquique, AFEPI, enfatizó la importancia de este reconocimiento.      

 

“Reciban ustedes nuestro abrazo solidario, un abrazo de compromiso en la promoción y defensa de los Derechos Humanos. Para nosotros como familiares es un honor estar aquí en este lugar. Es un honor que le hagan un reconocimiento, aunque tardío, y saber que Humberto Lizardi Flores no ha muerto en vano. Su sangre, su presencia está viva y eso es muy importante”, afirmó Marín Rossel. 

 

“Nuestro reconocimiento. Y cada acto de memoria —pequeño, grande, multitudinario— tiene un valor enorme para nosotros y nos ayuda a seguir en esta lucha de verdad, de justicia, de memoria y reparación. Muchas gracias”, expresó ante el público de la ceremonia.  

 

  

Por su parte, Haroldo Quinteros, ex académico de la UNAP y amigo de Humberto Lizardi, realizó una semblanza del recordado docente.   

 

“Es muy emocionante para mi hablar de quien fue un gran amigo mío. Y estuve con él pocas horas antes que lo asesinaran en Pisagua (…) Su carácter generoso, de entrega por el bien de los demás, y su adhesión, sin vacilación ninguna, a un compromiso político con la lucha social (…) Tuve el honor de ser su profesor. Fue un brillante alumno, era poeta, gran exponencista, polemista, muy activo socialmente, organizador y dirigente estudiantil, condición que combinaba muy bien con su honestidad personal”, detalló Quinteros.