INGENIERÍA INDUSTRIAL Y LAS TECNOLOGÍAS DISRUPTIVAS
Reflexión Académica.
Universidad Arturo Prat - CDV Santiago.
Carrera de Ingeniería Civil Industrial e Ingeniería Industrial.
La Ingeniería Industrial en su desarrollo y a lo largo de su historia, ha logrado una extraordinaria capacidad de adaptación. Desde las primeras líneas de producción en serie hasta las actuales fábricas inteligentes, su esencia ha sido siempre la misma: encontrar maneras más eficientes y humanas de organizar el trabajo y los recursos. Hoy, sin embargo, vivimos un momento singular, la irrupción de tecnologías disruptivas, tales como los gemelos digitales, realidades virtuales y extendidas, el blockchain, la impresión 3D o la automatización avanzada, está cambiando no solo las herramientas que usamos, sino también la forma en que entendemos la gestión, la eficiencia, la competitividad y el liderazgo (Schwab, 2016; Xu et al., 2018).
Las tecnologías habilitantes utilizadas por la industria 4.0, junto con el control de múltiples indicadores de producción y operativos, todos ellos capturados por medio de los procesos transaccionales, ahora están presente en algoritmo llamados inteligentes que sugieren rutas lógicas, en sistemas que ajusten inventarios en tiempo real y en modelos predictivos capaces de anticipar demanda, por ende, el comportamiento de nuestras cadenas de producción. Esto obliga a los ingenieros industriales a ir más allá de las fórmulas tradicionales o convencionales, debe comprender el lenguaje de los datos, interpretar los modelos de machine learning e interactuar con técnicas deep Learning, para traducir esta complejidad en decisiones claras y efectivas (Davenport & Ronanki, 2018; Manyika et al., 2017).
Las tecnologías de registro distribuido (DLT) y blockchain son otros ejemplos de este cambio de paradigma. En sectores como la alimentación, la banca o la salud, su capacidad de garantizar la trazabilidad de un producto, desde su origen como materia prima hasta el consumidor con un producto terminado, aporta desde la industria y sus procesos no solamente seguridad, sino también confianza, un valor que cada vez es más escaso en los mercados globales (Tapscott & Tapscott, 2018).
En paralelo, la manufactura aditiva y la automatización avanzada han roto los moldes de la producción tradicional. Gracias a la impresión 3D, es posible fabricar piezas personalizadas bajo demanda (mass customization), reducir tiempos de entrega y optimizar la logística de la industrial (Berman, 2012). Esto abre puertas a modelo de negocios más ágiles, pero también exige al ingeniero industrial desarrolle y domine nuevas competencias y que sepa integrar las soluciones en sistema ya consolidados, muchas veces caracterizados por su resistencia a los procesos de cambio.
Por supuesto, este escenario trae oportunidades que van más allá de la técnica. La automatización puede desplazar empleos y la interconexión aumenta la exposición a ciberataques, lo que demanda un abordaje que combine innovación con responsabilidad (Manyika et al., 2017; Yun et al., 2020).
La ciberseguridad deja de ser un asunto exclusivo de especialistas para convertirse en una cultura, en un deber compartido, pues cualquier vulnerabilidad puede afectar la operación completa de una organización (Conti et al., 2018).
El rol del ingeniero industrial, por lo tanto, se expande. Ya no basta con optimizar procesos; ahora se necesita liderar transformaciones digitales, gestionar el cambio y alinear la innovación con el bienestar de las personas (OECD, 2019; World Economic Forum, 2020). Esto requiere un perfil híbrido: alguien capaz de manejar la complejidad técnica, pero también de comunicar, inspirar y motivar a equipos multidisciplinarios.
Esta realidad también interpela a las universidades. La formación académica debe evolucionar con la misma rapidez que lo hace el entorno productivo, integrando ética tecnológica, pensamiento crítico, innovación sostenible y trabajo colaborativo (Xu et al., 2018; Yun et al., 2020). Además, la vinculación con el medio debe reforzarse para que lo que se enseña responda a las necesidades reales de la industria y la sociedad.
Reflexión final.
En una sociedad que hereda tecnología avanza en sus distintas formas, la Ingeniería Industrial tiene la oportunidad y la responsabilidad, de ser el puente entre la innovación y las personas. Las máquinas podrán calcular, predecir y ejecutar, pero la brújula que decide hacia dónde vamos seguirá siendo humana. Las tecnologías disruptivas son como un océano inmenso que para algunos representa una tormenta que amenaza con hundir lo conocido; para otros, una ruta hacia nuevos horizontes. No podemos quedarnos esperando a que el viento nos lleve. Debemos tomar el timón con visión, ética y, sobre todo valentía. Porque el futuro no se adivina, se diseña, se mejora. Y si lo diseñamos con propósito, podremos decir que no solo transformamos la industria, sino que contribuimos a un mundo más justo, más eficiente y, sobre todo, más humano.
REFERENCIAS.
1. Berman, B. (2012). 3-D printing: The new industrial revolution. Business Horizons, 55(2), 155-162.
2. Conti, M., Dehghantanha, A., Franke, K., & Watson, S. (2018). Internet of Things security and forensics: Challenges and opportunities. Future Generation Computer Systems, 78, 544–546.
3. Davenport, T. H., & Ronanki, R. (2018). Artificial intelligence for the real world. Harvard Business Review, 96(1), 108–116.
4. Manyika, J., Chui, M., Miremadi, M., Bughin, J., George, K., Willmott, P., & Dewhurst, M. (2017). A future that works: Automation, employment, and productivity. McKinsey Global Institute. https://www.mckinsey.com/featured-insights/digital-disruption.
5. OECD. (2019). OECD skills outlook 2019: Thriving in a digital world. OECD Publishing.
6. Schwab, K. (2016). The fourth industrial revolution. Crown Business.
7. Tapscott, D., & Tapscott, A. (2018). Blockchain revolution: How the technology behind bitcoin and other cryptocurrencies is changing the world. Portfolio.
8. World Economic Forum. (2020). The future of jobs report 2020. World Economic Forum. https://www.weforum.org/reports/the-future-of-jobs-report-2020.
9. Xu, M., David, J. M., & Kim, S. H. (2018). The fourth industrial revolution: Opportunities and challenges. International Journal of Financial Research, 9(2), 90–95.
10. Yun, J. J., Zhao, X., Jung, K., & Yigitcanlar, T. (2020). The culture for open innovation dynamics. Sustainability, 12(12), 5076.
Dr. Mario Sarian-Gonzalez.
• Director de la Carrera de Ingeniería Civil Industrial e Ingeniería Industrial, Facultad de Ingeniería y Arquitectura, Universidad Arturo Prat.
• Doctor en Innovación, Tecnología y Transformación Digital, Universidad Pontificia de Salamanca. Investigador de European Institute for international Studies (EIIS), Stockholm, Sweden.
