Investigadores de la Unap generan sucedáneo del café y chocolate a través de la vaina del Algarrobo
Resiste al Boro, a la conductividad eléctrica, tiene un alto grado de prendimiento y sus frutos contienen elevadas concentraciones de proteína. Estos cuatro factores hacen pensar la importancia que tiene el algarrobo (Prosopis chilensis) como alternativa agroindustrial futura para los campesinos que laboran en las afueras de Calama en la Segunda Región.
Ya que sumado a las tradicionales preparaciones que genera ancestralmente el mundo atacameño, a través de sus brebajes como el aloja y la añapa, un grupo de investigadores del departamento de Agricultura del Desierto y Biotecnología de la Universidad Arturo Prat (Unap), liderados por el doctor José Delatorre, buscan desde el 2009 alternativas que permitan a través de la vaina que produce el algarrobo, estructurar productos que otorguen un valor comercial.
El proyecto que está dentro del Programa de Investigación y Asistencia Técnica (PIAT) que ejecuta la UNAP junto a la Compañía Minera Xstrata Lomas Bayas, busca definir lineamientos científicos que permitan apoyar un sistema de producción a gran escala, basado en una técnica de manejo del suelo y cuyo último propósito es hacer de la vaina del algarrobo un producto comercial.

María Isabel Oliva Ekelund, ingeniera en Alimentos e investigadora principal del proyecto de la Universidad Arturo Prat, explica que si bien existen productos generados a partir de la vaina del algarrobo en el norte del país y también en Argentina, estos no cuentan con una línea de proceso tecnológico, ni de bibliografía científica que permita conocer sus propiedades y alternativas.
Explica que junto a la ingeniera agrónoma Carolina Alfaro Ramírez, propusieron definir un estudio que presentara una alternativa tecnológica del proceso de las vainas del algarrobo como componente alimentario, desarrollando sucedáneos del café y chocolate.
Además modificaron el proceso tradicional de molienda por un fraccionado, avanzando a la producción de una harina media gruesa a una fina y diversificando su uso a productos de repostería.
Mientras que para generar un producto que asimile al café, las investigadoras utilizaron el mesocarpio de la vaina, que es el que contiene el elemento más refinado y dulce de la vaina del algarrobo, aplicando un proceso de tamizado y luego un tostado a 210 grados Celsius durante 8 minutos, en el caso del chocolate debe repetirse un proceso similar que integra también nuevos elementos.

María Isabel Oliva explicó que buscan a través de aromatizantes como el amaretto, en el caso del café, sustituir el olor a tostado que entrega esta sustancia.
El doctor José Delatorre, indicó que con esto pretenden generar una escala de producción del algarrobo en el Norte Grande del país, en especial si esta especie es capaz de resistir condiciones del suelo y agua extremas.
Argumentó que en la Provincia del Loa, donde ejecutan el proyecto, la conductividad eléctrica del agua es de 9 deci Simmens por metro y existe una concentración de boro de 15 miligramos por litro.
Aseveró que esta es una de las pocas especies que resiste estas condiciones y que su intensificación en la producción además desintoxicaría los suelos.Calculó que con un adecuado manejo, un árbol adulto (con ocho años de vida) produce entre marzo y abril, alrededor de 50 kilos de vaina, lo que en una hectárea con 160 especies puede alcanzar a ocho mil kilos anualmente, producción que resulta muy significativa teniendo en consideración que en esta zona desértica existen muy pocas alternativas de producción.
