Workshop LC50 de la Carrera de Arquitectura presentará cinco proyectos en el Museo de Arte Contemporáneo

Estudiantes de Cuarto Año de la carrera de Arquitectura de la Universidad Arturo Prat (UNAP) culminaron, el pasado 26 de agosto, el Workshop LC 50, que postuló cinco propuestas en el estilo de Le Corbusier, el más influyente e importante arquitecto en el siglo XX, y considerado el Padre de la Arquitectura Moderna, en conmemoración de los 50 años de su deceso. Bajo la dirección de Pablo Allard, Decano de la Universidad del Desarrollo como invitado, los jóvenes presentarán sus trabajos en el Museo de Arte Contemporáneo, totalizando 50 iniciativas provenientes de Iquique, Valparaíso, Santiago, Concepción y Puerto Montt, en noviembre próximo.
Organizada por la Fundación Le Corbusier y la Universidad de Chile -que convocan a las escuelas de arquitectura interesadas en colaborar en una semana de trabajo intensivo sobre el tema de humanizar la ciudad, a través del espacio público, inspirado en las ideas de Le Corbusier, en cinco ciudades de Chile-, la UNAP es la única al norte de Santiago en participar en el Workshop.
Así lo comentó el Director de la Carrera de Arquitectura de la UNAP, Pablo González, quien detalló que "hubo varios talleres; la mayoría de los trabajos fueron de estudiantes de Cuarto Año, que corresponden a proyectos de diseño urbano, y de impacto urbano. No habíamos tenido un taller de esta naturaleza antes, y hemos tenido la suerte de que nos acompañe el prestigioso arquitecto Pablo Allard, también Decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad del Desarrollo".
-Para nuestros estudiantes es una experiencia extraordinaria, Allard conoce mucho el territorio, y la idea es producir propuestas de alto interés y juntar 50 proyectos en el país. Van los cinco trabajos a la exposición. Se ha funcionado con docentes y ex alumnos en los talleres. Hicimos una buena elección con Pablo Allard, se ha comprometido con los jóvenes y ha tenido una participación destacable-, afirmó el directivo.
PROPUESTAS

Para Pablo Allard, la invitación de la UNAP resultó un agrado, y señaló que en la oportunidad contribuyó a perfilar los alcances del ejercicio, los criterios que consideraron relevantes de Le Corbusier para ser usados en el taller, y los lugares donde era necesario trabajar.
Explicó que "con el coordinador local del Workshop de la UNAP, Víctor Valenzuela, y los profesores definimos cinco desafíos urbanos que en Iquique cobran relevancia, y los utilizamos como una excusa para hacer una intervención de espacio público bajo el prisma de humanizar la ciudad. Abordamos estrategias como la Movilidad, donde vimos con los estudiantes la Rotonda El Pampino, pensando en cómo ese lugar es convergencia entre 90 mil habitantes de Alto Hospicio y los servicios y habitantes de Iquique, a través de la Ruta 16, donde también habrá una eventual llegada de teleférico, y donde se produce la llegada de buses, colectivos, y un posible sistema de bicicletas públicas. La idea es otorgar espacios libres de esparcimiento, de encuentros e integración social".
Allard se explayó indicando que "la inspiración que tomamos de Le Corbusier fue que los primeros niveles fueran abiertos al público, espacios recorribles, con sombras, edificios sobre pilotes. La circulación como una experiencia abierta a todos, y lugar de encuentro, recoger los techos terrazas, tradicionales de Iquique en Baquedano, la fachada libre, las ventanas horizontales, y así una serie de preceptos que Le Corbusier utilizó en sus obras".

En concreto, sintetizó: "Cinco grupos de estudiantes, con cinco desafíos. Uno era la movilidad, el otro la mitigación, expuesta a riesgos, tsunamis y marejadas; y la construcción de un edificio diseño con evacuación vertical. Se evaluaron y revisaron distintas estrategias y casos de Japón, Indonesia y zonas expuestas a tsunamis. Cómo el espacio público podía generar en tiempos de paz espacios para la cultura, pero con vía de evacuación. Luego, la Resiliencia, que el espacio intervenido se pudiera recuperar pronto de una crisis, y en ese sentido un grupo trabajó en la Cota 25, en el sector del Hospital, que es la zona de seguridad ante un eventual tsunami, con un trabajo de equipamiento y servicio para la gente que va a huir y juntarse temporalmente en plazas mientras pasa el riesgo, y atender a miles de iquiqueños que tendrán que desplazarse a las zonas altas de la ciudad".
BARRIOS Y MEMORIAL

Allard planteó también el desafío de la cohabitación: "Iquique tiene una serie de barrios determinados por su identidad y carácter, y no necesariamente está bien resuelta la conexión entre esos barrios. Hace crisis en la zona del casco antiguo y el barrio industrial y comercial de Zofri, el cabezal de la Playa El Colorado. Se generó con los alumnos un edificio que permita la convivencia entre esos usos y la comunidad aledaña, realizando la conexión y los peatones puedan llegar en forma segura a esos lugares, por sobre la carretera, y también albergar espacios para iniciativas culturales, programas de capacitación y emprendimiento, y esparcimiento".
En materia de reactivación, el Arquitecto asesor señaló que "hay sectores con alto potencial de desarrollo turístico e histórico, pero están abandonados. Un grupo trabajó en el Memorial del Marinero Desconocido en el norte de Iquique, y plantearon intensificar una serie de usos para eventos masivos, de manera que se potencie la actividad en ese sector, y en concordancia con el carácter de conmemoración. Los estudiantes preparan un arenal, una especie de Quinta Vergara, que pueda utilizarse para diferentes eventos".
En lo global, Allard resumió que "los grupos hicieron análisis del entorno, topográficos, urbanos y sociales, y lo que el plan regulador considera para esos sectores. Fueron cinco días de trabajo intensivo. Estos proyectos son de espacio público e infraestructura; la idea es realizar una primera exploración que pueda iluminar el gérmen de proyectos definitivos. Son sólo cinco días para plantear ideas innovadoras que inspiren a las autoridades, y puedan postular a un FNDR o a concesiones, donde existen los mecanismos complejos que permitirían su desarrollo".
En su opinión, "las cinco propuestas son muy originales. Son alumnos que tienen alguna experiencia y en este semestre están trabajando en proyectos urbanos. Empieza a surgir un capital humano con mucho potencial con una tremenda contribución para hacer de Iquique una ciudad más integrada. Estoy contento y orgulloso de la invitación".
