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Columna Rector hasta 2019
Género y Compromiso
Género y Compromiso
Según Michel Foucault, la historia de las sociedades occidentales en los últimos siglos excluía en su relato, el juego de un poder esencialmente represivo, ejercido a partir de relaciones móviles y no igualitarias.
Sostengo esta tesis, para exponer el trato desigual que han obtenido las mujeres durante la humanidad, limitando su relación social, política y económica a un espacio de subordinación, que ha sido naturalizado culturalmente.
En cierta medida, a partir de los estudios de género, que durante la década del 70 se circunscribían rudimentariamente a un concepto biológico, que ampliaba su base teórica con el sexo, comienza a evidenciarse un interés por este proceso.
Es a fines del siglo pasado, es cuando el género se concibe, según establece la investigadora Marta Lamas, como un elemento constitutivo de las relaciones sociales basadas "en las diferencias que distinguen los sexos y el género, como formas primarias de relaciones significantes de poder".
El proceso ha sido internalizado por grupos, que a través de movimientos sociales, han podido reivindicar el desigual trato histórico, pudiendo a través de distintas vías, ejercer una crítica a la cultura y al orden político imperante.
Creemos como universidad pública y regional, ad portas de una nueva conmemoración del Día Internacional de la Mujer, que estos procesos deben ser reafirmados institucionalmente, pudiendo como actores sociales, dotar de contenido a los movimientos que demandan cambios, disponiendo de herramientas, que les permita revertir esta desigualdad.
Investigadoras de nuestra casa de estudios, articulan esfuerzos para generar instancias de colaboración, como es el caso del trabajo que se realiza con la Agrupación de Mujeres del Norte Grande, desarrollando cursos y talleres a representantes de juntas de vecinos y agrupaciones ligadas a lo social.
Como Unap, buscamos dar el salto cualitativo, articulando un espacio formativo que implemente una nueva cultura organizacional, pudiendo en un futuro establecer la perspectiva de género en todos los programas académicos, como una política institucional, que apueste por la paridad, reducción de brechas salariales y una mayor inserción en el espacio social, contribuyendo a la construcción de una mejor sociedad.
