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Claudio Sanhueza Arratia, Académico de Kinesiología en UNAP Sede Victoria: los cambios sociodemográficos y la pandemia en Latinoamérica, ¿podemos pensar en una mala relación?

Artículo que plantea una serie de preguntas y desafíos para las poblaciones de esta parte del mundo en contexto con la pandemia del COVID-19

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Como bien sabemos, el concepto sociodemográfico, en lingüística, se basa en la composición de palabras mediante un procedimiento morfológico de la lengua para crear neologismos, es decir, nuevas palabras según la necesidad existente.

Bajo esta premisa, la sociodemografía se expresa bajo un origen etimológico compuesto, en donde el prefijo "socio" hace alusión a la "sociología", que según la Real Academia Española, es básicamente: "la ciencia que trata de la estructura y funcionamiento de las sociedades humanas"; el vocablo "demos", el cual se traduce como "pueblo"; y "grafía", en "escribir" -ambos del idioma griego-; entregando este tan utilizando concepto de "sociodemografía" en la actualidad.

Según lo expuesto, y como bien menciona Massimo Livi Bacci, la sociodemografía estudia los procesos que determinan la formación, conservación y desaparición de las poblaciones. Estos procesos son fecundidad, mortalidad y movilidad. Las múltiples combinaciones de estos fenómenos, interdependientes entre sí, determinan la velocidad de las modificaciones en la población tanto en sus dimensiones numéricas como en su estructura, pero, ¿qué es lo que ha cambiado en nuestra sociedad?

La Organización Mundial de la Salud (OMS), predice que entre el 2000 y el 2050, la proporción de la población mundial que tiene 60 años o más se duplicará, pasando de 11% a 22%. Se prevé que el número absoluto de personas de 60 años o más aumentará de 900 millones en el 2015 a 1.400 millones para el 2030, y a 2.100 millones para el 2050, pudiendo llegar a 3.200 millones en el 2100. Entre el 2025 y el 2030, la esperanza de vida en América Latina y el Caribe aumentará a 80,7 años para las mujeres y 74,9 años para los varones.

El aumento de la esperanza de vida se debe a varios factores, como el descenso de las tasas de fecundidad y los excelentes resultados conseguidos en la reducción de las enfermedades mortales de la niñez; junto con la mortalidad materna y en las personas mayores.

¿Cómo se relacionan estos cambios con la problemática sanitaria a nivel mundial?

Como claramente se define, el vocablo "pandemia" nos habla de una "enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región"; un término bastante utilizado últimamente, el cual hace sentir cierto resquemor y sentimientos encontrados al pronunciarlo, más aún, entendiendo que las personas mayores son el grupo de mayor riesgo y que nuestro país es una de las naciones a nivel latinoamericano con mayor presencia de ellos.

Es interesante pensar en cómo los diferentes perfiles sociodemográficos y los avances en la actual transición etaria, en base a cada país, están afectando de manera distinta según esta pandemia, dando cuenta a la vez, que el confinamiento es una situación antinatural para el ser humano, lo cual data de años de evolución y que guarda directa relación con la capacidad de conectarnos con otros, acción doblemente complejizada por la "senescencia contemporánea".

Finalmente, la dimensión etaria y su prolongación en los últimos años nos manifiesta que estamos viviendo más, pero: ¿cuál es la carga de aquello?, ¿este aislamiento social alimenta el sentimiento subjetivo de soledad para ellos?, ¿cuál es el costo?, ¿qué podemos hacer como sociedad? Estas son preguntas que seguramente tendrán más sentido de acción en todos nosotros en un futuro próximo.