Portada Noticias y Actividades Noticias de Victoria Carlos Sepúlveda Mancilla, Jefe de Kinesiología en UNAP Sede Victoria: telemedicina, desafíos, proyecciones y oportunidades

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Lunes 8 de junio de 2020
Sede Victoria

Carlos Sepúlveda Mancilla, Jefe de Kinesiología en UNAP Sede Victoria: telemedicina, desafíos, proyecciones y oportunidades

Artículo destinado a describir los beneficios de dicho método de trabajo a distancia

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Durante este 2020, nos hemos visto enfrentados a quizá una de las pandemias más severas de los últimos 50 años, la cual ha puesto en difícil situación a Chile y el mundo en general, no solo por su capacidad de contagio, patogenia y moralidad, sino también por exponer las serias fracturas de distintos sistemas, como lo es el económico, laboral, de vivienda, educativo y de salud. Sin duda es un desafío que nos toca a todos, desde lo personal hasta lo laboral, donde debemos reflexionar respecto a la necesidad de reinvención y mejoramiento continuo de acciones como la educación, trabajo y atención en salud.

Bajo esa perspectiva, la Kinesiología, caracterizada por su naturaleza adaptable, asume este desafío en el cual muchos kinesiólogos han optado por la telerehabilitación, entendiéndose como un derivado de lo que se define como telemedicina, la cual, desde hace más de una década, se acuña en diversos trabajos científicos que han buscado determinar su impacto en la atención en salud y la calidad de esta, basada en la premisa de la prevalencia de las redes de acceso inalámbrico a banda ancha, ha hecho posible que los usuarios permanezcan conectados a internet sin restricciones de tiempo ni lugar, y la integración de la tecnología en escenarios de emergencia se propone como una herramienta para mejorar los tiempos de respuesta, monitorear la condición del paciente e incluso realizar consultas por video entre el usuario y los profesionales sanitarios ubicados en los diversos servicios de salud, lo que significaría una favorable situación a la contingencia actual de la pandemia, en donde el distanciamiento social es la principal medida de prevención y control de contagio y, asimismo, como una herramienta útil para alivianar la pesada carga laboral del personal de salud en los servicios públicos.

Por otra parte, existe evidencia científica consistente respecto a la rehabilitación neurológica, musculoesquelética y respiratoria en relación con su impacto sobre la calidad de vida de los usuarios, más aún en los que requieren de largos programas de sesiones, pero ¿aplica en un contexto de distanciamiento social y teletrabajo?

Lucy Dodakian y Cols, en su artículo publicado el 2017, se propone un programa de telerehabilitación para pacientes con accidente cerebrovascular, indicando que los métodos de telerehabilitación pueden ser útiles para mejorar los resultados, en particular debido a la disminución de la duración de la estadía en la atención hospitalaria por accidente cerebrovascular, existiendo evidencia moderada de equivalencia con la rehabilitación convencional; aún así, respalda la viabilidad y la utilidad de un sistema basado en el hogar para administrar de manera efectiva la telerehabilitación, mejorar la educación del paciente, detectar complicaciones por accidente cerebrovascular y proporcionar a los pacientes en el hogar, un medio para interactuar con el personal médico.

Autores como Yew y colaboradores en el 2017, mencionaron que la telemedicina es la mejor solución para proporcionar servicios de atención médica a personas en áreas rurales que tienen dificultades para acceder a los servicios de salud. Sin embargo, no se aplica ampliamente en países subdesarrollados y en desarrollo, esto debido a que no existe una cobertura completa en su territorio, entendiéndose que incluso los sistemas de telemedicina con problemas en la calidad de la red, pueden inducir a errores de diagnóstico y por ende en el tratamiento de los usuarios.

Es aquí en donde debemos hacernos la interrogante, ¿podemos asegurar soporte a estas opciones de atención en salud? Esto considerando que en el último período nos hemos encontrados con falencias severas de conectividad a internet y de acceso a equipos acordes a las necesidades actuales, incluso dejando entrever que el acceso a redes es un privilegio de pocos y que dependerá de los ingresos, localización geográfica y manejo de las tecnologías.