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Lunes 6 de abril de 2020
Casa Central - Iquique

Desde Quillagua a Angol: Enfermeras de la UNAP en la primera línea de la salud

Cuatro Enfermeras tituladas y egresadas de la Casa Central Iquique y Sede Victoria, relatan sus experiencias en este nuevo escenario de la pandemia del Coronavirus

 

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En estos días, los profesionales de la salud, se han visto sobrepasados en sus funciones y trabajando bajo gran presión ante la crisis del Coronavirus en nuestro país, bien lo dijo la Presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, "nuestro personal tiene temor no quieren enfermarse ni enfermar a sus familias". Una sensación bastante conocida por Julia Farias Pérez,  enfermera egresada de la UNAP, y que fue contratada para esta contingencia en el Hospital Familiar de Mulchén. Hoy, se encuentra dedicada a cumplir funciones en el Cescof de la comuna colaborando con la Campaña de Vacunación contra la Influenza.

"El personal de salud están todos asustados, además existe mucho cansancio, gran presión psicológica", narró la profesional, en el caso de Julia ha significado que durante muchos días y quizás varios más no pueda ver a su hijo pequeño de dos años ni a su familia, por temor a contagiarlos.

Por otro lado, precisa que  ha sido una gran experiencia en la parte profesional trabajar en este tipo de funciones, "quiero aportar, no me podía quedar en mi casa sabiendo que se requería personal para apoyar esta contingencia".

Julia comenzó trabajando como reemplazo en la atención primaria de Mulchén y luego fue destinada a apoyar esta emergencia. "Estaba a punto de iniciarse la campaña de vacunación en la comuna, cuando se decretó la alerta sanitaria que significó cambiar las estrategias para llegar a la comunidad. Esto se tradujo en que no pudieron ir a los colegios como estaba planificado, debieron dividir a las personas para vacunar a los mayores de 65 años en un liceo con todas las medidas de prevención y a los postrados y mayores de 80 años se les fue a vacunar a sus casas".

 

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QUILLAGUA

Son las 5:30 de la mañana y Paula Iglesias Guzmán, comenzará su jornada al escuchar el claxon del furgón, mira a su hijo Tomás, se despide y se sube al vehículo que la trasladará a la Aduana Sanitaria de Quillagua, a 3 horas de Iquique, regresando cerca de medianoche a su casa.

Así en Quillagua, en pleno desierto y con altísimas temperaturas, la joven profesional en esta barrera sanitaria es la encargada de tomar las declaraciones juradas a quienes ingresen a la región de Tarapacá, resguardando junto a otras profesionales por turno la salud de las personas.

"Es una tarea cansadora la que lleva a cabo todo el personal de salud en Chile  en este instante. Aquí estoy a cargo de 4 técnicos en enfermería, quienes también realizan las declaraciones y toman la temperatura de los viajeros. La tarea es ardua y debo verificar que las personas  estén sanas y que no vengan con orden de cuarentena. En caso de tener orden de cuarentena, ya sea por contacto con alguien enfermo de Coronavirus o por algún viaje al extranjero, debo contactarme con la seremi de salud quienes efectuarán el seguimiento epidemiológico. Asimismo, si aparece una persona con algún síntoma debo verificar que entre en el  criterio de caso sospechoso para activar el protocolo, trasladarlo con militares al CESFAM de Pozo Almonte, donde un médico debe evaluarlo y tomar la muestra de ser necesario".

Todo esto siempre aclarando dudas y educando a los viajeros sobre el COVID, enfatizando en la necesidad de que adopten las medidas de prevención de la enfermedad para su seguridad y sus familias. "Eso es lo  más difícil de mi trabajo, hacer entender a las personas la grave situación en la que se encuentra el mundo, que a veces un viaje es innecesario y no de urgencia, por lo que urge que  adopten las medidas de prevención y  al llegar a su destino sean capaces de hacer cuarentena, aunque esta no sea obligatoria".

 

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ANGOL

En tanto, mucho más al sur, en el Hospital de Angol se desempeña la profesional, Erika Sepúlveda Molina, quién desde el año 2014  ejerce como enfermera de la UTI Pediátrica y neonatal, nos indica que estos momentos han sido bastante complejos porque ha existido una reestructuración de diversos servicios en cuanto a recurso humano y también físico, donde se han tomado medidas drásticas como por ejemplo la suspensión de visitas a los pacientes en todo el hospital, cierre de atenciones en policlínico, reagendando horas de control y entrega de medicamentos de pacientes crónicos a domicilio para no perder ninguna tipo de garantías. A su vez, en forma paralela se está implementando de forma anticipada el hospital nuevo para la atención exclusiva de pacientes COVID-19.

"No hemos tenido pacientes pediátricos hospitalizados ni sospechosos ni positivos para COVID-19, lo que nos ha dado tiempo para organizar nuestro servicio y crear protocolos en el caso de recibir este tipo de pacientes y tomar algunas medidas como contratar un cuarto turno extra de personal exclusivo COVID-19 (enfermeros(a) y técnicos de enfermería) y reestructuración  de espacios en cuanto a salas de hospitalizados. En nuestra población pediátrica, los casos de COVID-19 hasta el momento suelen ser leves, no obstante, como equipos de enfermería debemos estar preparados y anticiparnos sobre todo ya que no sabemos cómo se comporta el virus en plena campaña de invierno".

 

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IQUIQUE

Jornadas largas en un principio, lleno de incertidumbre pues muy poco se conocía de este virus, señala Berta García Gómez, Enfermera titulada de la UNAP en Iquique que fueron los primeros días de esta emergencia sanitaria. "La salud mental juego en todo esto un gran papel y el apoyo debe ser constante".

La Enfermera del Cesfam Guzmán en Iquique, que está tomando muestras a los usuarios sospechosos que sean portadores de algún síntoma, sostiene que "Lo más desgastador era no saber nada de este virus , porque es algo nuevo y cada día aprendemos algo más de él, por lo que el temor de contagiar a nuestro entorno era grande . Hoy sabemos que hay que  mantener estrictas normas de prevención,  y enfocamos así con mayor seguridad a nuestra labor".

Esta gran experiencia les ha permitido a estas profesionales darse cuenta de la solidez de los conocimientos adquiridos en la Universidad, encarnando el espíritu de la Primera Línea de Salud, y que si bien recomiendan  el aislamiento, ellas siguen trabajando comprometidas para que cuando volvamos a estar juntos, no falte nadie.

 

¡Felicitaciones a todos las y los trabajadores de la Salud !