Javiera Gonzalez, estudiante de Agronomía: “Esta carrera no es solamente es trabajar con recursos naturales, sino que además tomar consciencia de la forma más eficiente para utilizarlos, sin afectar su disponibilidad y biodiversidad”.

Con 21 años, Javiera González, estudiante de Agronomía  de la Facultad de Recursos Naturales Renovables, sin duda, es una mujer que exuda confianza, tanto por lo que es como  por lo que quiere llegar a hacer al terminar esta carrera que le robó su corazón.

Segunda hija de tres hermanas, Javiera González, desde siempre ha vivido rodeada de energía femenina “hasta nuestras mascotas son hembras, siempre fuimos mis hermanas y mi mamá, aunque tengo un papá muy presente  en Copiapó. Hoy estoy viviendo sola en la comuna de Alto Hospicio, en medio de la pandemia,  cuarentenas y toques de queda, refugiándome en mis perra y gata, que me acompañan y ayudan a pasar el tiempo”.

Estudió su enseñanza media en el liceo Bernardo O’Higgins, donde en 4to medio  durante la Feria Vocacional de la UNAP, descubrió la que sería su carrera de por vida. “Me encontraba muy indecisa y no sabía qué estudiar, lo único seguro era que quería una profesión fuera de una oficina, sin tener que revisar papeles o que me obligara a estar pegada al computador. Quizás por eso la carrera de Agronomía, inmediatamente llamó mi atención por la cercanía con la naturaleza, me visualizaba en ello, y no me importaba si tenía que despertarme temprano e ir a trabajar rodeada de vegetación”.

Ingresó así el año 2017 a la UNAP por su orientación de la carrera a zonas desérticas, ya que es un gran desafío realizar agricultura en estos terrenos. “Agronomía me ha cambiado en todos los aspectos. En lo personal, porque que al estudiar otros organismos, como insectos, bacterias y plantas,  me hizo  consciente  de lo que me rodea. Ahora sé que con las especies vivas debemos tener sutileza y cuidado en su trato, porque juegan un rol crucial en el ecosistema, a pesar de lo pequeño que puedan llegar a ser. En el ámbito profesional, en tanto, he recibido de los  docentes el  conocimiento sobre las características de la zona y de la agricultura que se desarrolla aquí, y que es una gran contribución si pensamos en las condiciones climáticas adversas que predominan, como fuertes temperaturas y escases de agua, entre otras. Esta carrera no es solamente  trabajar con recursos naturales, sino tomar consciencia de la forma más eficiente para utilizarlos, sin afectar su disponibilidad y biodiversidad”.

PROYECTO

La joven que se encuentra en el cuarto año de la carrera, se adjudicó un proyecto del Fondo de emprendimiento estudiantil MINEDUC.“Priming de tubérculo semilla de papa con nanopartículas verdes de zinc y hierro, un camino sustentable hacia la seguridad alimentaria regional”.

La iniciativa de acuerdo a  Javiera, consiste básicamente en la biofortificación de la papa, es decir, en el mejoramiento de su valor nutricional, hidratando, antes de la siembra, su tubérculo o semilla en soluciones de diferentes concentraciones “Hay que establecer cuál es la mejor  concentración, debido a que a concentraciones muy altas se puede ocasionar toxicidad en la planta,  de  nano partículas,  o partículas muy pequeñas, de hierro y zinc, para así mejorar la calidad nutricional de la población, ya que estos dos micronutrientes juegan un rol crucial en la salud humana y la mayoría de las personas los consume de manera deficiente, provocando enfermedades como la anemia, infecciones, predisposición al cáncer, desnutrición, entre otras”.

Aclaró que esta técnica ha resultado eficaz en cultivos en donde son consumidas las hojas, como la lechuga, pero en frutos o tubérculos presentan mayor dificultad a causa de la baja movilidad que presentan estos micronutrientes dentro de la planta. Por eso que se optó por el uso de nano partículas debido a que su pequeño tamaño le permite moverse y distribuirse mejor por los tejidos de la planta, pudiendo ser una alternativa más eficiente ante el uso de fertilizantes químicos”.

FUTURO

Frente a los desafíos que le espera, Javiera con seguridad precisa “Me entusiasma comenzar el proyecto, donde trabajaré y aprenderé de  grandes académicos de la Universidad. A la vez estoy enfocada en egresar y titularme, para a viajar puesto que en lo personal me encanta conocer lugares nuevos y deseo, al mismo tiempo, adquirir más conocimientos y experiencias en el ámbito de mi profesión e. Me gustaría vivir en Brasil, aunque sea por un periodo corto y especializarme en agroecología o algún sistema de producción agrícola sostenible.

Respecto a los jóvenes que dentro de algunos días tendrán que decidir su futuro y creen que la agronomía es su destino “Es importante que se motiven al elegir está carrera, porque de verdad  es muy  entretenida, ya que al ser en su mayoría de carácter práctico tenemos varios laboratorios y salidas a terreno por lo que los momentos en el aula no se hacen tan “pesados”. Además, estudiar agronomía en la UNAP los prepara como futuros profesionales al desafío que significa realizar agricultura en suelos cada vez más pobres y con menos disponibilidad del recurso hídrico, ya que con el cambio climático y la sobreexplotación de recursos naturales, este tipo de escenarios se volverá más común. Sin embargo, nosotros somos formados para llevar a cabo ésto desde el comienzos de la carrera”.

Agregó que otra de las ventajas de estudiar en la UNAP la constituye su infraestructura “Nuestro campus nos permite aprender de manera autodidacta con nuestros compañeros, ya que como estudiantes contamos con un invernadero y terrazas agroecológicas, donde podemos llevar a cabo nuestros propios cultivos solo falta que más personas entren y se motiven para trabajar en conjunto. Sin duda, Agronomía es una carrera muy prometedora, especialmente, aquí en el norte donde la agricultura que se realiza tiene mucho potencial a pesar de las condiciones adversas que presenta”.