Martes 18 de mayo de 2021

Pandemia: sus efectos en la ciencia

Impactos en el proyecto FIC Tecnología para degradar plásticos con microorganismos de Tarapacá

El 11 de marzo del 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS), reconoce a la enfermedad ocasionada por el virus SARS-CoV-2 (COVID-19) como una pandemia. A partir de esta fecha, casi todos los esfuerzos de la comunidad científica se han centrado en el reto de develar los misterios de este nuevo virus, en una frenética carrera contra el tiempo.

En primer lugar, los laboratorios de todo el mundo, en especial los de microbiología, se enfocaron en aislar y secuenciar el genoma de este virus, para revelar su identidad, características y origen. Una vez logrado estos objetivos, las investigaciones se orientaron en entender los mecanismos y moléculas claves que ocupa este coronavirus para transmitirse y contagiar a la población humana. Afortunadamente, la información generada del estudio y caracterización del coronavirus SARS-CoV-1 que causa el síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por sus siglas en inglés), que surgió en 2003 en los países del sudeste asiático, aportó información esencial para que la comunidad científica, en el corto tiempo pudiera entender a qué nos estábamos enfrentado.

La información de este familiar del COVID-19, más las nuevas tecnologías de secuenciación genómica, herramientas moleculares y agilización en los trámites para realizar estudios en diferentes tipos de poblaciones humanas, permitieron el desarrollo de varios tipos de vacunas en tiempo récord, aumentando su eficiencia y bioseguridad (disminución de efectos colaterales negativos).

Este asombroso éxito científico no hubiera sido posible sin el esfuerzo de investigadores en diferentes áreas de las ciencias biológicas, fisicoquímicas, informáticas y biotecnológicas. Todos los aportes de estas disciplinas científicas, derivan en nuevas tecnologías y metodologías que impulsan y solucionan problemáticas que hace un tiempo atrás hubieran costado mucho más tiempo y recursos. Por ejemplo, antes el desarrollo de una nueva vacuna tardaba más de 10 años en promedio y con un costo de más de USD$500 millones.

Lamentablemente, la pandemia ha frenado en varios aspectos el desarrollo normal de varias ramas de las ciencias biológicas, debido a que muchos de los insumos y equipos científicos (reactivos y kits de biología molecular, Termocicladores, Ultrafreezer, etc.) son de uso común en la gran mayoría de estos laboratorios y estos actualmente están siendo casi exclusivamente usados en la batalla contra el COVID-19.

Es de esperar que la evidencia científica predomine sobre la toma de decisiones y así superemos esta terrible emergencia sanitaria y que las ciencias retomen su actividad normal ya que, sin sus importantes aportes, no hubiéremos tenido herramientas ni conocimientos para enfrentar esta pandemia en tan corto tiempo.

Equipo de trabajo Proyecto FIC: Tecnología para degradar plásticos con microorganismos de Tarapacá Financiado por el Gobierno Regional de Tarapacá.