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Instituto de Estudios Internacionales


Martes 5 de octubre de 2021

La fuerza de los activismos: redes de apoyo a migrantes en Iquique

Cristina Oyarzo Varela

Instituto de Estudios Internacionales

Universidad Arturo Prat

 

 


El grupo de Whatsap llamado La humanidad somos todxs suele comenzar su labor a las 6:00 am y termina después de medianoche. Ahí se reúnen una serie de activistas y organizaciones sociopolíticas para coordinar el trabajo por la población migrante que está en Iquique sin las mínimas condiciones de supervivencia. Familias y personas empobrecidas, enfermas y agotadas.

Se calcula que el 35% son niños, niñas y adolescentes, y un porcentaje un poco mayor son mujeres. El ordenamiento de la información se hace a pulso, pues el trabajo de voluntarios y voluntarias en medio de la emergencia consiste en comprar, cocinar y repartir comida, coordinar y trasladar a personas a hostales, llevar a niñes a los servicios de salud y prestar apoyo emocional permanente.  Hay un esfuerzo sostenido por sistematizar los datos recogidos en las calles, pero las horas no alcanzan. Migrantes y activistas estamos sometidos a un nivel de presión que es imposible de representar con palabras. La densa red de organizaciones sociopolíticas autogestionadas que han sostenido y protegido la vida humana está exhausta.

Diariamente se elaboran más de 400 raciones de desayuno, almuerzo y cena, los que se reparten entre quienes están viviendo en la calle y los que se han logrado instalar en hostales. Hasta el sábado 2 de octubre, la cifra de dinero invertido en ello llegaba a los mas de 17 millones de pesos según el registro de la Asamblea Abierta de Migrantes y Promigrantes de Tarapacá, AMPRO[1]. Aquellos recursos provienen de donaciones de la sociedad civil, pero ya no queda dinero. El lunes 4 de octubre se tuvo que informar a muchas familias que estaban en hostales que ya no se podía sostener su estancia, por lo que debían volver a la calle.

Luego del violento desalojo de la Plaza Brasil en Iquique el 24 de septiembre, y la marcha antimigrantes del día siguiente se ha llegado a una situación límite. Los discursos de odio se han incrementado en los medios de comunicación y en las calles, lo que se suma a la ineptitud de las instituciones del Estado y su errática política migratoria. La población migrante tiene miedo, pues viven en peligro día a día. Cuerpos precarizados que corren el riesgo de violencia física, expuestos al maltrato cotidiano de quienes no llegan a comprender que no existen otros, sino que la humanidad somos todes. Y no solo ellos, las organizaciones y activistas también. Las energías y los recursos se agotan y solo se logra mantener la cabeza fuera del agua, sin vislumbrar una salida pronta a la crisis.

El sábado 2 de octubre hubo una nueva marcha antimigrantes con un despliegue represivo amplificado. Resguardados por policías del GOPE, los manifestantes con banderas chilenas y algunas whipalas y wenufoyes cantaban el himno nacional junto a consignas como “fuera la ONU”, “fuera migrantes”, “Chile es de los chilenos”. Al escuchar los argumentos de quienes participaron de en aquella manifestación, era posible ver un discurso que enuncia como sinónimos los conceptos de migrante y delincuente. La moderna noción de humanidad, tan idealizada y ambivalente para la cultura occidental, no existía.

Llegué a Iquique hace apenas un mes a trabajar. Lo que hemos vivido estas semanas no se parece a ninguna otra experiencia que haya tenido. Ni siquiera algo que me hubiera podido imaginar a través de lecturas y solidaridad con la población siria, con o los migrantes provenientes del norte de África que llegan a Europa. La situación actual de es realmente un caos, y la idea de crisis humanitaria se vuelve una metáfora insuficiente. Las instituciones del Estado, además del gobierno actual tienen gran responsabilidad en ello. Sin duda hay un problema geopolítico de fondo que atañe al continente en su totalidad, pero es imprescindible asumir las responsabilidades nacionales. La emergencia está aquí, y se va a mantener en el tiempo.


[1] Las declaraciones publicas de AMPRO y los nombres de las organizaciones que se activan cotidianamente se puede encontrar en este enlace https://www.facebook.com/AmproTarapaca/