UNAP profundiza diagnóstico estratégico para la construcción de su Plan Estratégico Institucional 2027–2035
La Jornada Participativa de Análisis Estratégico FODA reunió a representantes de las unidades académicas para identificar y priorizar los factores internos y externos que incidirán en el desarrollo de la Universidad durante los próximos nueve años.

Con la participación de representantes de facultades, el Departamento de Formación Técnica y centros e institutos de investigación, la Universidad Arturo Prat desarrolló la Jornada Participativa de Análisis Estratégico FODA, instancia que forma parte de la etapa final del diagnóstico estratégico para la construcción del Plan Estratégico Institucional (PEI) 2027–2035.
El proceso de elaboración del nuevo PEI se desarrolla de manera colaborativa entre la Universidad Arturo Prat y el Consejo Universitario, resguardando un sello participativo desde sus primeras etapas. El trabajo comenzó con diagnósticos internos, externos y competitivos, que posteriormente fueron complementados con talleres triestamentales y encuentros con egresados, empleadores y actores relevantes de los territorios donde la UNAP está presente.
El director de la Dirección de Planificación, José Luis Aguilera, explicó que estas instancias permitieron ampliar el diagnóstico inicial y recoger perspectivas desde Arica, Iquique, Santiago y Victoria. “Cuando comenzamos a trabajar en el plan estratégico institucional procuramos incluir y resguardar un sello participativo, de acuerdo a lo que nos pidió nuestro rector y también a lo que nos encargó el Consejo Universitario, que tiene un rol dentro de la elaboración del plan estratégico institucional”, señaló.

En esta nueva etapa, el foco estuvo puesto en profundizar el diagnóstico desde la cadena de valor institucional, considerando los procesos misionales de docencia, investigación, innovación y vinculación con el medio. “Quisimos profundizar la mirada del diagnóstico desde la cadena de valor institucional, desde los procesos misionales, desde la docencia, desde la investigación e innovación y desde la vinculación con el medio, porque ahí está la esencia del quehacer universitario”, sostuvo Aguilera.
A diferencia de las primeras instancias, orientadas principalmente a identificar los desafíos institucionales, esta jornada permitió avanzar en su priorización desde la perspectiva de las unidades académicas, con el objetivo de determinar aquellos factores internos y externos que tendrán mayor incidencia en el desarrollo de la Universidad durante el periodo 2027–2035.
El rector de la UNAP, Alberto Martínez Quezada, destacó que este ejercicio es fundamental para proyectar el futuro institucional a partir de un conocimiento profundo de sus propias capacidades y desafíos. “Para poder definir o planificar un futuro es importante conocerse, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Y esa construcción de conocerse tiene que ser de diferentes miradas”, afirmó.
En este sentido, relevó la importancia de considerar tanto la realidad interna como el contexto en que se desenvuelve la Universidad. “Al tener claridad de un entorno y de nuestras propias fortalezas y debilidades, se puede construir un plan estratégico realista, con los pies sobre la tierra”, señaló.
Desde la Facultad de Ciencias de la Salud, la decana Macarena Antilao Bugueño puso el énfasis en la capacidad institucional para responder a las necesidades presentes y futuras de los territorios, planteando como desafío avanzar hacia una Universidad más integrada, donde las distintas disciplinas puedan colaborar frente a problemáticas complejas.
En ese marco, destacó el potencial de las seis carreras de la Facultad —Enfermería, Odontología, Fonoaudiología, Química y Farmacia, Psicología y Kinesiología— para fortalecer una mirada interdisciplinaria y articular docencia, investigación, innovación y vinculación con el medio. “Tenemos una oportunidad de avanzar hacia una Universidad que no solo transmita conocimiento, sino que sea capaz de generarlo, integrarlo y ponerlo al servicio de las personas y de las necesidades de la sociedad”, afirmó.
La decana agregó que uno de los desafíos es que el territorio se transforme en una fuente permanente de conocimiento, aprendizaje e innovación, fortaleciendo la pertinencia de la formación y la capacidad de la Universidad para anticiparse a las transformaciones de sus comunidades.

Por su parte, Ingeborg Hinojosa González, coordinadora institucional de Proyectos MINEDUC, destacó la importancia de que los integrantes de la comunidad universitaria puedan aportar desde sus experiencias y conocimientos a una estrategia que tendrá incidencia durante los próximos años. “Es importante que todos sean parte del proceso y que cada uno aporte con su mirada y desde su expertise”, señaló.
La profesional valoró que la jornada permitiera consolidar y precisar elementos que ya habían aparecido durante el diagnóstico. “Las perspectivas y los focos de la discusión se dieron más o menos en las mismas líneas, pero con mucha mayor claridad”, explicó, destacando que el ejercicio permitió reconocer con mayor precisión las capacidades institucionales y aquellos ámbitos que requieren atención en la proyección futura.

Desde la Facultad de Ciencias Humanas, la directora de Vinculación con el Medio, Claudia Reyes Hernaez, aportó una mirada centrada en la relación de la Universidad con las necesidades del territorio. Entre las fortalezas identificó la capacidad de responder a demandas formativas específicas, como la oferta en Pedagogía y alternativas de continuidad de estudios.
Al mismo tiempo, señaló como desafío el posicionamiento de la Universidad a nivel nacional en investigación y relevó oportunidades asociadas a la demanda por carreras y programas que cuentan con una oferta limitada en el norte del país, particularmente en ámbitos como interculturalidad, continuidad de estudios y formación de profesionales para ejercer la docencia.

Con esta jornada, el proceso avanza hacia el cierre de la etapa de diagnóstico estratégico. El siguiente paso será sistematizar y priorizar los factores identificados para avanzar hacia la construcción del FODA sistémico y posteriormente a la definición y planificación de la estrategia institucional.
De acuerdo con Aguilera, este trabajo continuará desarrollándose con la comunidad universitaria. Para noviembre se proyecta una nueva instancia de carácter triestamental, dando continuidad al trabajo colaborativo entre la Universidad Arturo Prat y el Consejo Universitario para la elaboración del PEI 2027–2035.
De esta manera, el proceso busca establecer una hoja de ruta para los próximos nueve años, articulando las distintas dimensiones del quehacer universitario y las perspectivas de quienes forman parte de la Universidad y de los territorios en los que está presente.
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