Arquitectos unapinos destacan en la preservación del patrimonio industrial y cultural
El compromiso de estos arquitectos unapinos con el patrimonio no solo pone en alto el sus capacidades y la formación recibida en la UNAP, sino que también refuerza el valor de rescatar la historia y la identidad cultural de Tarapacá, dejando un legado que las futuras generaciones podrán disfrutar y aprender a valorar.

Rodrigo Valenzuela Pérez y Carla Pizarro Carvajal, arquitectos titulados de la carrera de Arquitectura de la Universidad Arturo Prat (UNAP), se han consolidado como destacados profesionales en el ámbito de la preservación patrimonial. Actualmente, como arquitectos de la Corporación Museo del Salitre (CMS), han sido reconocidos por su excepcional trabajo en la intervención de la Planta de Lixiviación de la Salitrera Santa Laura, proyecto que presentaron recientemente en el Seminario de Arquitectura Latinoamericana (SAL) realizado en Chiloé.
El proyecto, titulado "Restitución de la cubierta, planta de lixiviación de Santa Laura", nació de la necesidad de devolver estabilidad a este emblemático edificio de la región de Tarapacá, un ícono de la infraestructura industrial del siglo XX. La intervención incluyó la restitución de elementos estructurales ausentes, el refuerzo de la estructura interior y la recuperación del volumen original, perdido hace más de 50 años. Esta obra, ejecutada con apoyo del Centro de Patrimonio Mundial de Chile, recursos privados y de la CMS, destaca por su respeto a la autenticidad del inmueble y su impacto positivo en la preservación del patrimonio regional y nacional.
EXPOSICIÓN

En el SAL 2024, Valenzuela y Pizarro presentaron su trabajo a especialistas y colegas de toda Latinoamérica, capturando el interés por su enfoque técnico y su compromiso con la preservación del patrimonio industrial. La exposición incluyó una presentación pública en la Plaza de Castro, Chiloé, donde compartieron detalles del proceso y respondieron a consultas de la comunidad y expertos en restauración. “Fue una experiencia enriquecedora que reafirmó la importancia del trabajo colaborativo y del uso respetuoso de materiales históricos”, comentaron los arquitectos.
El viaje a Chiloé también incluyó un valioso intercambio de conocimientos con la Fundación Iglesias de Chiloé, centrado en la sustentabilidad de los materiales y la preservación de estructuras históricas. Los arquitectos destacaron la estrecha relación entre las comunidades locales y su patrimonio, algo que buscan replicar en sus proyectos en Tarapacá.


PROYECTO

Frente al trabajo que han desarrollado estos jóvenes profesionales el director de la Corporación Museo del Salitre, Silvio Zerega Zegarra, manifestó que el proyecto constituye la conclusión de variados esfuerzos “ Cuando comenzamos sabíamos que esta iba a ser una labor difícil, pero al contar con el apoyo de Centro de Patrimonio Mundial de Chile, recursos privados y la aprobación del Consejo de Monumentos Nacionales fuimos avanzando y estos talentosos arquitectos dieron vida a esta iniciativa que ha sido muchas veces reconocida. Su trabajo da cuenta de su excelente formación en la Universidad Arturo Prat”.
Cabe destacar que el reconocimiento al proyecto de la Planta de Lixiviación no es aislado. En el 2023, esta intervención fue galardonada por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) por su calidad y relevancia histórica. “Nos sentimos muy satisfechos del trabajo realizado y de la oportunidad de colaborar con profesionales tan diversos a lo largo de los años, como también la oportunidad de desarrollar proyectos en la Corporación museo del Salitre, además tener la oportunidad de exponer en el SAL2024 frente a colegas de toda Latinoamérica, la puesta en valor de un edificio tan emblemático nos llena de orgullo, como iquiqueños y como profesionales de la región, refuerza la idea de que el trabajo colaborativo y teniendo los criterios correctos de intervención, es posible intervenir el patrimonio de la humanidad de la forma más respetuosa posible, algo que las futuras generaciones agradecerán” .
Asimismo, Valenzuela y Pizarro continúan desarrollando proyectos de conservación en la CMS, como la restauración de la Vivienda de Profesionales de Humberstone y el refuerzo de estructuras críticas en ambas salitreras. “Actualmente estamos desarrollando proyectos en áreas críticas y edificios que están en un delicado estado de conservación como lo es la Vivienda de Profesionales de la Oficina Salitrera Humberstone, y proyectos integrales para la reparación de las cubiertas en Humberstone y Santa Laura, para evitar el avance del deterioro de sus estructuras, también trabajando la consolidación de estructuras industriales en Santa Laura”.
Ambos profesionales atribuyen gran parte de su éxito a la formación recibida en la UNAP, donde aprendieron a abordar problemas complejos en contextos diversos.” Creemos que lo más trascendental de la formación fue como se abordan distintos tipos de problemas en distintas realidades, escalas y materiales, sin una base metodológica sensible, que permita conceptualizar e identificar las problemáticas, no sería posible desarrollar soluciones que se ajusten a las realidades tan diversas tanto en el sector público y privado. En los trabajos que hemos realizado como arquitectos siempre surgen contratiempos, considerarlos y superarlos es una habilidad que se desarrolla en la academia, ejercitando progresivamente a distintas escalas de complejidad. La academia nos preparó para conceptualizar problemáticas y desarrollar soluciones sensibles a las realidades territoriales. Eso ha sido clave en cada proyecto que emprendemos".
Finalmente, a los futuros arquitectos, Valenzuela y Pizarro les aconsejan apostar por el trabajo colectivo “La arquitectura es un esfuerzo en equipo; aprender a colaborar y comunicarse con profesionales de diferentes áreas es esencial para enfrentar los desafíos que encontrarán en el mundo laboral”.
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