Escuela Vertiente del Saber de Pica abre su Huerto Escolar con respaldo de la UNAP y ANID
La Escuela Vertiente del Saber de Pica inauguró su Módulo Huerto Escolar, un espacio educativo que permitirá a los estudiantes conectarse con la tierra y adquirir conocimientos de manera práctica.

Este proyecto se enmarca en la iniciativa LabAncestral: “Rescate de Prácticas Ancestrales para impulsar la Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación hacia un Desarrollo Agroalimentario Sustentable y Sostenible”, liderada por la Universidad Arturo Prat (UNAP) y financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).
En la ceremonia participaron autoridades locales y regionales, entre ellas el director regional de INDAP, Adolfo Hidalgo; el Director General de Innovación de la Universidad Arturo Prat, Raúl Castillo; y el director del proyecto LabAncestral, Jorge Olave, quienes valoraron la articulación entre la escuela, la universidad y las instituciones públicas.
La importancia del huerto escolar radica en que constituye una herramienta pedagógica multidisciplinaria que promueve la alimentación saludable, la educación ambiental, el desarrollo de habilidades sociales como el trabajo en equipo, el contacto con la naturaleza y el aprendizaje práctico de la agricultura y la sostenibilidad. Los huertos escolares también fomentan la responsabilidad, la autonomía y el conocimiento del ciclo de vida de los alimentos, además de mejorar el entorno escolar y la integración comunitaria.
“Un huerto escolar es mucho más que plantar semillas: es una forma innovadora de enseñar. Los estudiantes aprenden ciencia y medioambiente de manera práctica, pero también desarrollan creatividad, trabajo en equipo y conciencia del valor de la tierra. Para la UNAP, impulsar este tipo de experiencias en los colegios es fundamental para formar generaciones que piensen en el futuro con sostenibilidad e innovación”, señaló Castillo.
El huerto escolar busca convertirse en un espacio de aprendizaje vivo, donde los niños y niñas puedan acercarse de manera práctica a las ciencias, la historia, el lenguaje, la nutrición, el cuidado de la salud y el medioambiente. A través de la siembra, el cuidado y la cosecha, los estudiantes aprenderán a valorar la tierra como fuente de enseñanza y de futuro.
“Estamos convencidos de que el aprendizaje más poderoso ocurre cuando se vincula al territorio. Los niños y niñas entienden matemáticas, ciencias, incluso historia, desde lo que cultivan con sus propias manos”, explicó Olave.
Como parte de la iniciativa, cada estudiante recibió un manual educativo con orientaciones sobre el funcionamiento del huerto, qué plantar en cada estación del año y recomendaciones para aprovechar al máximo esta experiencia formativa, que busca que las escuelas no solo enseñen desde el aula, sino también desde la tierra.
Fotografías: Comunicaciones - Municipalidad de Pica
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