Exitosa jornada de difusión comunitaria en la UNAP aborda medicina tradicional aymara y quechua en la espiritualidad evangélica en mujeres indígenas

María Sol Pazmiño J.
20 de octubre 2025

En dependencias de la Universidad Arturo Prat (UNAP) se desarrolló la segunda actividad de Difusión Comunitaria del proyecto Fondecyt de Iniciación Nº 11240818, liderado por la Dra. Johanna Corrine Slootweg, investigadora asociada al Instituto de Estudios Culturales y Territoriales (IECyT) y doctora en Antropología. La jornada se enmarcó en el estudio sobre la resignificación de la medicina tradicional aymara en mujeres indígenas evangélicas de las regiones de Arica y Parinacota, y Tarapacá.

El encuentro contó con la destacada participación de la Dra. Mariana Esther Espinosa, antropóloga e investigadora del CONICET y docente en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), quien presentó el caso de una mujer indígena, sanadora y evangélica de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy.

El propósito de esta jornada fue visibilizar el rol de las mujeres sanadoras no como una curiosidad antropológica, sino como una realidad compleja y profundamente significativa en sus comunidades", señaló Espinosa. Su exposición abordó las imbricaciones entre creencias ancestrales y espiritualidad evangélica, abriendo la posibilidad de comparaciones entre procesos similares que se dan en regiones andinas de distintos países. “Muchas de estas mujeres llegan a ser sanadoras luego de haber atravesado procesos personales de enfermedad, lo que transforma su experiencia en una vocación de servicio”.

Por su parte, la investigadora responsable del Fondecyt Nº 11240818, Johanna Corrine Slootweg, destacó la importancia de esta jornada como un espacio de intercambio real entre el mundo académico y las comunidades locales.

Nuestro objetivo con este proyecto es comprender y visibilizar cómo las mujeres indígenas evangélicas resignifican las prácticas de sanación tradicionales, en contextos donde convergen creencias ancestrales y espiritualidades contemporáneas. No se trata solo de recopilar información, sino de generar espacios de diálogo que permitan que las propias mujeres reflexionen sobre sus trayectorias, reconozcan su rol como agentes de sanación y fortalezcan su voz dentro de sus comunidades. Estas jornadas no solo enriquecen la investigación, sino que también devuelven el conocimiento a quienes son parte esencial del estudio. Lo que vimos hoy en Iquique, con la participación activa de mujeres de congregaciones evangélicas, reafirma que este tipo de encuentros son fundamentales para construir una antropología comprometida, situada y colaborativa".

Ricardo Espinoza, Director General de Investigación de la Universidad Arturo Prat, fue el encargado de dar las palabras de bienvenida, destacando el valor de estas iniciativas para fortalecer el vínculo entre la academia y los territorios.

Es un honor para nuestra universidad acoger instancias como esta, donde la investigación no solo se desarrolla desde una perspectiva rigurosa, sino también profundamente comprometida con las comunidades. Este proyecto refleja el espíritu que queremos seguir impulsando: una ciencia social crítica, situada y conectada con las realidades locales. Felicito al equipo investigador por generar espacios de diálogo y reflexión que trascienden los muros académicos y devuelven conocimiento a quienes lo hacen posible".

Nury Concha Palacios, doctorante en Antropología de la Universidad de Tarapacá y colaboradora del proyecto, valoró la instancia como un espacio de retroalimentación directa con las participantes del estudio.

Esta segunda jornada en Iquique nos permitió compartir los primeros resultados de la investigación con mujeres evangélicas que forman parte activa de congregaciones locales. Fue muy significativo ver cómo ellas no solo comprendieron los hallazgos, sino que también reflexionaron y dialogaron en torno a sus propias experiencias. Este intercambio no solo valida lo que estamos investigando, sino que además abre nuevas perspectivas que enriquecen profundamente el análisis en curso. Las comunidades no son solo fuentes de información; son protagonistas activas del proceso de conocimiento".

Finalmente, Mariana Espinosa, investigadora del CONICET, resaltó la importancia de visibilizar el rol de las mujeres indígenas, evangélicas y sanadoras desde una perspectiva integral y comparativa.

Lo que me parece clave no es solo visibilizar los procesos de sanación, sino entenderlos como parte de un entramado cultural, espiritual y social mucho más amplio. En todas nuestras investigaciones, tanto en Argentina como en esta región, hemos constatado que estas mujeres cumplen un rol fundamental en los procesos de enfermedad, sanación y acompañamiento en sus comunidades. Muchas se convierten en sanadoras después de atravesar sus propias experiencias de enfermedad, transformando ese camino en una vocación de servicio. Este tipo de estudios abren espacios para proyectos colaborativos y diálogos entre países que, aunque distintos, comparten procesos históricos y culturales muy similares".


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