Estudiantes de Tarapacá brillan en la XXXVII Olimpiada Nacional de Matemática 2025
Tres medallas de bronce para la región en una final marcada por el talento juvenil, el rigor académico y el acompañamiento formativo de la Universidad Arturo Prat.
Entre el 5 y el 8 de noviembre, Santiago reunió a más de 150 jóvenes talentos en la final nacional de la XXXVII Olimpiada Nacional de Matemática (ONM) 2025, organizada por la Sociedad de Matemática de Chile (SOMACHI). Hasta la capital llegó la delegación de Tarapacá, integrada por seis estudiantes de establecimientos de la región y acompañada por la académica de la Facultad de Ciencias de la UNAP, Dra. Viviana Rivera.
La participación regional fue posible gracias al esfuerzo conjunto entre SOMACHI, la División de Educación General del MINEDUC, la Facultad de Ciencias de la UNAP y el acompañamiento permanente de la Dirección General de Vinculación con el Medio y Relaciones Internacionales. El camino comenzó meses atrás, con las pruebas regionales coordinadas por la UNAP, donde participaron 284 jóvenes de 11 establecimientos, consolidando el fortalecimiento del pensamiento lógico y científico en Tarapacá.
El trabajo dio frutos, la región obtuvo tres medallas de bronce, un resultado histórico que vuelve a posicionar a Tarapacá entre los territorios destacados a nivel nacional. Las preseas fueron obtenidas por Fernanda Díaz Flores (Colegio Academia Tarapacá), Agustín Gálvez Berríos (Colegio Humberstone) y Trinidad Pardo Lillo (Eagles College), en las categorías Mayor y Menor.
JUVENTUD Y TALENTO
Entre los medallistas, la historia de Agustín Gálvez Berríos refleja el impacto transformador de la experiencia. El estudiante de tercero medio del Colegio Humberstone reconoce que su proceso no ha estado exento de desafíos “Hace casi un año mi profesor descubrió que tenía habilidades para las matemáticas y me empujó a creer en mí mismo. Yo no era tan estudioso, no estaba del todo convencido. Pero cuando no quedé en las Olimpiadas, algo cambió. Sentí ese golpe que a veces uno necesita para despertar”.
Con disciplina y constancia, Agustín convirtió la frustración en motivación “El estudio es exigente y a veces agotador, pero cuando llega un logro, la emoción es inmensa. Este año obtuve medalla de bronce en la ONM. Estoy contento, pero sé que puedo más. El próximo año quiero volver con más preparación y romper mis propios límites”.
Su relato sintetiza el espíritu de la Olimpiada: esfuerzo, crecimiento personal y la convicción de que el talento puede florecer con guía y dedicación.
NUEVA GENERACIÓN MATEMÁTICA
El orgullo regional también se expresó en la voz de Trinidad Pardo Lillo, estudiante de Eagles College y medallista en la categoría Menor “Para mí fue una experiencia profundamente enriquecedora y única. No todos los días se vive algo así ni se alcanzan logros de este nivel. Estas instancias son fundamentales porque no solo entregan conocimiento, sino que permiten compartir gustos, convivir con otros jóvenes y con profesionales que disfrutan de lo mismo”.
La joven asegura que la experiencia significó un descubrimiento personal “Jamás imaginé llegar tan lejos. Lo que siento es difícil de explicar: son muchas emociones juntas. Me di cuenta de que tengo un talento y un gusto real por esto. A las futuras generaciones les diría que se atrevan, porque estas oportunidades abren puertas y revelan talentos que uno no sabe que tiene”.
Por su parte, Fernanda Díaz Flores, del Colegio Academia Tarapacá, también valoró lo vivido y el logro alcanzado “Fue una experiencia muy interesante y enriquecedora. Es realmente bonito convivir con personas que comparten los mismos intereses, además de viajar y conocer nuevos lugares. Nunca había ido a Santiago, así que también fue una oportunidad increíble”.
Fernanda destacó la relevancia pedagógica del certamen“Estas instancias nos permiten desarrollar habilidades matemáticas y lógicas más allá de lo que vemos en una prueba común. Ese razonamiento incluso ayuda a enfrentar problemas de la vida cotidiana. Me siento muy feliz por la medalla: detrás hay meses de preparación. Si uno se propone una meta y trabaja, se puede lograr”.
ACOMPAÑAMIENTO ACADÉMICO
La delegación fue guiada por la Dra. Viviana Rivera, académica de la Facultad de Ciencias UNAP, quien resaltó el valor pedagógico del proceso.
“Los finalistas son jóvenes talentos capaces de asumir desafíos académicos de alto nivel. Rindieron dos pruebas de tres horas y media, con ejercicios que requieren creatividad, pensamiento crítico y razonamiento profundo”.
La académica destacó que experiencias como esta fortalecen a toda la comunidad educativa, inspirando a nuevos talentos e impulsando una cultura científica regional. Además, recordó el rol de la UNAP en la promoción de espacios de formación matemática, como el Campeonato de Matemática CMAT, que funciona como plataforma de entrenamiento y estímulo para estudiantes de Tarapacá.
La Dra. Rivera entregó un mensaje clave a quienes sueñan con competir en matemáticas “Atrévanse. La matemática abre puertas y estas competencias permiten descubrir hasta dónde pueden llegar con curiosidad y dedicación”.
DELEGACION
La delegación tarapaqueña estuvo integrada por seis campeones regionales. En el Nivel Mayor participaron Fernanda Díaz Flores, del Colegio Academia Tarapacá, y Agustín Gálvez Berríos, del Colegio Humberstone. En el Nivel Menor compitieron Trinidad Pardo Lillo, estudiante de Eagles College; Anaís Paiva Olmos, del Colegio Hispano Británico; Maily Palape Luna, del Colegio Humberstone; y Felipe Olivares Rivera, del Colegio Academia Tarapacá. Todos ellos representaron a la región en su primera experiencia nacional, consolidándose como referentes del talento matemático juvenil de Tarapacá.

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