En el marco de los 10 años del Propedéutico Institucional

Divulgador científico Dr. Gabriel León llamó a estudiantes de Iquique y Alto Hospicio a “enamorarse” de una idea y explorarla con profundidad

Eugenia Guzmán Vera
8 de octubre 2026
Casa Central - Iquique

El creador del podcast La Ciencia Pop compartió con estudiantes de establecimientos educacionales de la región una reflexión sobre ciencia, lectura y vocación, y advirtió sobre el desafío de recuperar la atención y la profundidad en tiempos de redes sociales.

Una pregunta aparentemente sencilla puede ser el comienzo de una búsqueda, una pasión e incluso una vocación. Esa fue una de las principales ideas que el bioquímico y divulgador científico Gabriel León compartió con estudiantes de Iquique y Alto Hospicio durante la charla “La curiosidad como motor de la ciencia”, organizada por el Propedéutico Institucional de la Universidad Arturo Prat, dependiente de la Dirección General de Docencia.

El encuentro, realizado en el aula magna Elena Caffarena, reunió a estudiantes de distintos establecimientos educacionales, integrantes de generaciones actuales y anteriores del Propedéutico, docentes y equipos educativos, como parte de la conmemoración de los 10 años del programa.

Desde su experiencia como investigador, docente y comunicador científico, León abordó la relación entre curiosidad, aprendizaje y vocación, poniendo especial atención en los cambios que ha provocado el uso cotidiano de las tecnologías y las redes sociales. “La curiosidad permanece, pero lo que han perdido, tal vez, es un poco la paciencia para explorar de manera profunda respuestas que a veces son complejas”.

El divulgador explicó que la exposición permanente a contenidos breves puede dificultar la concentración prolongada frente a una idea o problema complejo. Sin embargo, también destacó que la tecnología ofrece una oportunidad inédita para aprender,  una pregunta que antes podía quedar sin respuesta hoy puede transformarse rápidamente en una búsqueda. “Si te salta esa duda y sabes buscar, puedes sacar tu teléfono y aprenderlo en ese momento. Tengo la sensación de que no todo es malo”.

PERDERSE EN AQUELLO QUE APASIONA

Más que entregar una fórmula para elegir una carrera, León invitó a los jóvenes a explorar aquello que genuinamente despierta su interés y a darse el tiempo para profundizar en ello.“Que se pierdan en aquellas cosas que les gustan, que se den la oportunidad de enamorarse de algo, de un concepto, de una idea, de un artista, de una científica, de un libro”.

Para el científico, ese recorrido puede ser determinante para descubrir intereses que posteriormente se transformen en caminos profesionales.“La universidad, entre otras cosas, sirve para eso, para descubrir qué cosas nos apasionan”.

Una mirada que también conecta con el sentido del Propedéutico Institucional, que durante una década ha acercado a estudiantes de establecimientos educacionales a la vida universitaria y a nuevas experiencias de aprendizaje.

La directora ejecutiva del programa, Rossana Cortés Donoso, destacó que el desafío no se limita a mostrar a los jóvenes una oferta académica, sino a entregarles herramientas y experiencias que les permitan proyectarse.

“Estos diez años nos muestran que acercar la Universidad a los estudiantes no significa solamente hablarles de carreras o de admisión. También significa despertar preguntas, mostrarles otras posibilidades y ayudarlos a descubrir aquello que los moviliza. Queremos que el Propedéutico sea justamente ese espacio donde puedan comenzar a imaginar su futuro y entender que la educación superior también puede abrir caminos que hoy todavía no conocen”.

EN CASA TAMBIEN SE CULTIVA LA CURIOSIDAD

La reflexión de León también alcanzó a las familias. El divulgador destacó el papel que tienen los hábitos cotidianos en la relación que niñas, niños y jóvenes construyen con la lectura y el aprendizaje. “Los niños que crecen en casas donde se lee, son buenos lectores”, afirmó, explicando que la lectura tiene un fuerte componente cultural que se transmite mediante el ejemplo.

A su juicio, madres y padres pueden influir en ese proceso simplemente compartiendo sus propios intereses. Leer, investigar o mostrar entusiasmo por aprender son comportamientos que los jóvenes observan y que pueden convertirse en parte de su propia relación con el conocimiento.

CUANDO UNA CHARLA ABRE UNA PUERTA

Entre quienes escucharon la exposición estuvo Isabella Castellano, de 18 años, estudiante de cuarto medio del Colegio Manuel Castro Ramos y participante del Propedéutico Institucional.

Para ella, asistir a la charla fue una oportunidad para acercarse a conocimientos nuevos. “Cada oportunidad que podemos tener de aprender algo nuevo es magnífica, porque el ser humano nunca deja de aprender y mientras más conocimiento tengamos, mejor será nuestra formación”. Isabella ya tiene un área que quiere explorar, Ingeniería en Biotecnología.

También participaron estudiantes del Colegio Metodista Robert Johnson. Su profesor, Nicolás Martínez Madariaga, valoró que este tipo de encuentros permita a sus estudiantes conocer áreas que no siempre forman parte de la experiencia escolar. “Se les abre un nuevo mundo de posibilidades. Entonces se empiezan a entusiasmar, empiezan a mostrar interés por otras áreas que generalmente no se están viendo”.

A su juicio, estas experiencias pueden ser un impulso para que los jóvenes continúen buscando caminos de formación después de terminar el colegio. “La curiosidad nunca se acaba. Finalmente uno siempre tiene que seguir estudiando”.

ACERCANDO LA UNIVERSIDAD A LAS NUEVAS GENERACIONES

Durante la apertura del encuentro, el director general de Docencia, Héctor Herrera Díaz, destacó la importancia de generar experiencias que permitan a los jóvenes conocer nuevas ideas y ampliar sus perspectivas. “Aprender también consiste en reconocer que hay cosas que no sabemos y tener la inquietud de querer comprenderlas”.

La jornada puso esa idea en práctica, acercar a estudiantes de la región a una experiencia universitaria donde una pregunta no es el final, sino el comienzo de una búsqueda.

Para la Universidad Arturo Prat, generar estos espacios también forma parte de su vínculo con las nuevas generaciones y de su compromiso como universidad pública y regional: acercar el conocimiento, abrir posibilidades y acompañar a jóvenes que comienzan a construir sus próximos pasos.

Y, como planteó Gabriel León durante la jornada, muchas veces todo puede comenzar con algo tan sencillo como detenerse frente a aquello que llama nuestra atención y preguntarse: ¿por qué?

 


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