UNAP inicia su proceso de autoevaluación institucional con liderazgo estudiantil y sentido colectivo

Camila Vera, estudiante de tercer año de Trabajo Social, representa a una generación con voz y convicción. Al asumir su rol como embajadora del proceso de acreditación, lo expresa con fuerza. “Es un honor ser parte de esto. La acreditación no es un trámite, es lo que nos asegura que nuestra Universidad está haciendo bien las cosas, en docencia, gestión, investigación, innovación y vinculación. Estoy feliz de aportar junto a otros compañeros y compañeras”.
Junto a ella, otros 13 estudiantes conforman la Red de Embajadores de la Acreditación, una iniciativa inédita que busca movilizar desde la base a toda la comunidad estudiantil, reforzando el mensaje de que la calidad no es exclusiva de las autoridades, sino una tarea compartida.
Así, bajo el lema “Acreditamos Calidad, Formamos Futuro”, la Universidad Arturo Prat (UNAP) dio el puntapié inicial a su proceso de autoevaluación institucional 2025-2027, con una ceremonia cargada de sentido, emociones y visión estratégica, encabezada por su rector, Alberto Martínez Quezada.

“Me emocionó ver a nuestras y nuestros estudiantes liderando el inicio de este nuevo proceso de acreditación institucional. Fue un momento profundamente significativo, porque refleja que esta vez estamos haciendo las cosas de una manera distinta, más participativa, con todos los estamentos involucrados, académicos, funcionarios, estudiantes, exalumnos, empleadores. Creo sinceramente que es algo inédito, y me llena de orgullo como rector ver cómo nuestra comunidad universitaria se activa y se compromete.
Iniciamos oficialmente nuestro proceso de autoevaluación institucional con la convicción de que la calidad no es un estado momentáneo, sino una práctica diaria, sostenida y colectiva. Este camino no es fácil, el marco normativo hoy es más exigente, más riguroso. Pero estamos preparados, porque en estos últimos seis años hemos asumido con seriedad y coherencia nuestra misión, ser un actor relevante y de excelencia al servicio del desarrollo integral de nuestro territorio”.
Agregó que se está evaluando y certificando voluntariamente el 100% de los planes de formación, pregrado y postgrado y que se ha avanzado en modernización curricular, en la armonización con los estándares internacionales, en investigación, en productividad científica, y en una vinculación con el medio real, situada, con sentido. Todo sin perder identidad, fortaleciendo los valores de inclusión, igualdad de género y gestión responsable con una mirada ética, sin populismos.
“Esta autoevaluación es una oportunidad para mirar con orgullo lo logrado, pero también para revisar con humildad nuestras brechas y transformarlas en oportunidades de mejora. Lo más importante es que no se trata de un trabajo de escritorio ni de indicadores aislados. La acreditación es un reflejo del compromiso diario de quienes enseñan, aprenden, investigan y construyen universidad desde todos los rincones.
Hago un llamado a toda nuestra comunidad, participen activamente, den testimonio, aporten su mirada. Que esta acreditación sea el reflejo fiel de una UNAP viva, exigente, comprometida y profundamente humana. Porque acreditamos calidad, sí… pero sobre todo, formamos futuro”.
OPORTUNIDAD PARA TRANSFORMARSE

La acreditación no es un simple requisito normativo. Es un proceso que permite a las universidades mirarse críticamente, revisar sus avances, proyectar transformaciones y garantizar a la ciudadanía que su quehacer es coherente, pertinente y de calidad.
En ese contexto, Edmundo Cortés Saavedra, director general de Calidad de la UNAP, enfatizó el carácter estratégico de esta etapa “Este es un hito estratégico fundamental. Aunque pareciera que dos años es mucho tiempo, lo cierto es que el proceso está a la vuelta de la esquina. En este lanzamiento logramos convocar a los principales actores que serán parte del camino hacia la acreditación, y con esta socialización queremos fortalecer una cultura de calidad viva, participativa y permanente dentro de la Universidad”.
Cortés destacó que la participación activa de toda la comunidad es clave en las etapas venideras. “Es fundamental que estudiantes, académicos, administrativos y egresados se sumen a las actividades, entrevistas e instancias de reflexión que estamos organizando. Cuando llegue el momento, la Comisión Nacional de Acreditación va a dialogar con todas y todos, por eso este tipo de hitos son tan importantes, nos permiten preparar ese encuentro desde ahora, con compromiso y sentido colectivo”.
Actualmente, la UNAP cuenta con cinco años de acreditación institucional (2022–2027) y se prepara para enfrentar un nuevo ciclo bajo los estándares reforzados por la Ley 21.091 y los criterios actualizados de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), que incluyen dimensiones como el desarrollo territorial, la equidad de género y el fortalecimiento de la formación continua.
MIRADA ÉTICA Y SISTÉMICA DE LA CALIDAD

Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la intervención de la Dra. Erika Castillo Barrientos, vicepresidenta de la CNA, quien ofreció la charla magistral “Calidad Integrada para la Formación a lo Largo de la Vida”, donde destacó el rol estratégico de los procesos de aseguramiento de la calidad en las universidades públicas regionale
"Para nosotros, como Comisión Nacional de Acreditación, es fundamental acompañar a las universidades en sus procesos de mejora continua. No se trata solo de evaluar, sino de promover una cultura de calidad que fortalezca los proyectos institucionales y potencie las oportunidades formativas, de investigación y vinculación con el entorno. A través de estos procesos, buscamos generar aprendizajes compartidos, identificar hallazgos y avanzar en cómo el país entiende y vive la calidad en la educación superior.
En ese sentido, lo que intenté transmitir durante mi intervención fue que el informe de autoevaluación no debe verse únicamente como un trámite o un documento técnico. Es, sobre todo, un ejercicio estratégico y profundamente ético. Es una oportunidad para preguntarse: ¿qué queremos mostrar?, ¿qué estamos fortaleciendo?, ¿cuáles son las transformaciones que vive la universidad y cómo las hacemos visibles?
Sabemos que hoy las instituciones trabajan de manera muy comprometida en sus sistemas internos de aseguramiento de la calidad. Ese trabajo silencioso y sostenido se nutre, se refuerza y se proyecta a partir de los procesos de evaluación externa. Por eso, este hito que marca el inicio del proceso de acreditación institucional de la UNAP es, sin duda, un momento muy simbólico. Reconoce el camino ya recorrido, pero también abre una etapa de reflexión profunda sobre los desafíos por venir y cómo seguir aportando al país desde una educación superior pública, regional y de calidad."
En reconocimiento a su trayectoria, aporte al sistema de educación superior y su exposición, la académica recibió un homenaje especial de parte del Rector de la UNAP.

Finalmente el Rector manifestó que el nuevo proceso de autoevaluación institucional no solo implica evaluar indicadores o redactar informes. Es, ante todo, un acto de comunidad. Es mirar con perspectiva crítica y constructiva los avances en formación, investigación, innovación y vinculación con el medio; y hacerlo desde el territorio, con identidad, compromiso y propósito. “Invitamos a todas y todos a informarse, a participar activamente, a aportar con ideas y compromiso. Porque “Acreditamos Calidad, Formamos Futuro”.
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