Viernes 9 de octubre de 2026

De los microplásticos a la inteligencia artificial: las preguntas que investigan futuros biólogos marinos de la UNAP

Diez estudiantes de la carrera de Biología Marina del Área de Biología Marina y Acuicultura de la Facultad de Recursos Naturales Renovables de la Universidad Arturo Prat, desarrollan tesis sobre biodiversidad, contaminación, pesca y cambio ambiental. Entre ellas, Kiara Rivera quien estudia la presencia de microplásticos en crustáceos de Rapa Nui recolectados hace más de una década.

¿Qué ocurrió con el microplástico que pudo llegar al océano de Rapa Nui hace más de una década? ¿Cómo ha cambiado la biodiversidad marina frente a fenómenos como El Niño? ¿Puede la inteligencia artificial ayudar a anticipar dónde encontrar jurel? ¿Qué información entregan los satélites sobre el fitoplancton?

Son algunas de las preguntas que guían las investigaciones de estudiantes de quinto año de Biología Marina de la Universidad Arturo Prat, cuyos trabajos abordan biodiversidad, contaminación, recursos pesqueros y cambios en los ecosistemas marinos.

Una de ellas es Kiara Rivera Vilches, estudiante iquiqueña que investiga la presencia y características de microplásticos en el tracto digestivo de decápodos de Rapa Nui. Estos crustáceos incluyen especies como jaibas, camarones, cangrejos y langostas.

Su investigación utiliza ejemplares recolectados en 2014, 2015 y 2016 y que actualmente se encuentran conservados en el Museo del Mar. Kiara analiza estos organismos para determinar si presentan microplásticos y, de ser así, caracterizar el material encontrado.

“Mi proyecto de tesis se titula “Presencia y Caracterización del Microplástico en el Tracto Digestivo de los Decápodos de Rapa Nui”, y pensé realizarla porque no existen estudios previos sobre la presencia de microplásticos en el tracto digestivo de estos organismos por lo que podría establecer una referencia que sirva para futuras investigaciones. La idea al realizar esta tesis, es que funcione como un tipo de línea base”, señala Kiara.

FOTOGRAFÍA CIENTÍFICA DE OTRO MOMENTO

Las muestras que estudia tienen una particularidad, fueron recolectadas hace aproximadamente una década. “Esto permitirá conocer parte de las condiciones existentes en ese período y abre una posibilidad para futuras investigaciones que comparen esos resultados con muestras actuales y observar cómo ha evolucionado la presencia de microplásticos en la isla”.

Explicó también que la ubicación de Rapa Nui resulta relevante para la investigación. Kiara señala que las corrientes del Pacífico Sur pueden transportar microplásticos desde distintos puntos y concentrarlos en las costas de la isla. “Las corrientes atraen microplásticos de distintos lados del mundo y se juntan en las costas de la isla”.

       

                                                                               

Así, una muestra recolectada hace diez años puede convertirse en un punto de comparación para comprender cómo ha cambiado la contaminación por microplásticos en este territorio insular.

DIEZ PREGUNTAS PARA ENTENDER EL OCÉANO

La investigación de Kiara es una de las diez tesis que actualmente desarrollan estudiantes de Biología Marina de la UNAP.

Los trabajos abordan problemas y fenómenos tan diversos como la acuaponía marina integrada, la biodiversidad de crinoideos en la Fosa de Atacama, la diversidad de moluscos intermareales, la predicción de zonas de pesca del jurel mediante machine learning, la evaluación del huiro negro en Tarapacá, los efectos del estrés salino en organismos marinos, la biodiversidad macrobentónica asociada a eventos ENSO, la presencia de microplásticos en especies de Rapa Nui y el monitoreo de fitoplancton mediante información satelital.

Hay investigaciones que se concentran en organismos específicos y otras que incorporan herramientas tecnológicas para analizar grandes volúmenes de información. En conjunto, muestran la diversidad de preguntas que puede abordar la Biología Marina y los desafíos que plantea el conocimiento de los ecosistemas marinos del norte de Chile y otros territorios oceánicos.

Para el director de la carrera de Biología Marina, Pedro Pizarro, investigar estas problemáticas permite contar con evidencia para comprender los cambios que experimentan los ecosistemas y tomar mejores decisiones sobre su conservación y manejo.

“Estas investigaciones son fundamentales porque permiten generar evidencia sobre los procesos y alteraciones que están afectando a nuestros ecosistemas marinos. Sin conocimiento científico no podemos dimensionar esos impactos, evaluar sus consecuencias ni diseñar respuestas adecuadas. Por eso necesitamos Biólogos Marinos y  Biólogas Marinas con una sólida formación científica, capaces de investigar, interpretar datos y transformar esa evidencia en herramientas para la conservación y el manejo de nuestros recursos”.

El académico destacó también el vínculo de estas investigaciones con los problemas que enfrenta el territorio. “Uno de los desafíos de nuestra carrera es formar profesionales técnicamente preparados, pero también conscientes de que su trabajo tiene una responsabilidad directa con el territorio. Nuestros estudiantes están investigando problemas concretos, como la presencia de microplásticos, los cambios en la biodiversidad o la sostenibilidad de los recursos pesqueros, y eso demuestra que están adquiriendo las capacidades para comprender, evaluar y enfrentar los desafíos que hoy tienen nuestros ecosistemas marinos”.

Los proyectos cuentan con la orientación de académicas, académicos e investigadores del Área de Biología Marina y Acuicultura de la Facultad de Recursos Naturales Renovables, además de la participación de profesionales y académicos externos en sus procesos de evaluación.

TODO PARTE CON UNA PREGUNTA

En el caso de Kiara, el proceso de su tesis comenzó a principios de este año. En julio presentó la primera parte de su proyecto, desde el título hasta la metodología, y actualmente trabaja en los resultados, la discusión y las conclusiones.

Su interés por los microplásticos surgió al conocer el impacto que estos residuos pueden tener en los ecosistemas marinos y en organismos que forman parte de las cadenas alimentarias.

Pero su curiosidad profesional va más allá de esta investigación. “A mí me gusta el tema de la conservación desde siempre, y es un área en la cual quiero continuar  especializándome”, cuenta Kiara.Su trabajo refleja cómo desde la UNAP y Tarapacá se puede investigar fenómenos que trascienden fronteras, y aportar conocimiento a preguntas de alcance nacional e internacional.

Y mientras ella reconstruye la huella de los microplásticos a partir de muestras del pasado, otros estudiantes investigan desde Tarapacá la Fosa de Atacama, los cambios ambientales y los recursos pesqueros, utilizando herramientas como satélites e inteligencia artificial.


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