En encuentro nacional académica de la UNAP expone experiencia pionera  en generación de carrera técnica intercultural

Eugenia Guzmán Vera
9 de junio 2025
Casa Central - Iquique

Este  encuentro fue un espacio de reflexión académica, con miras a fortalecer el rol de las universidades en la construcción de una educación intercultural con identidad, pertinencia y respeto por la diversidad.

 

 

Con la participación de autoridades nacionales y académicos de diversas universidades del país, se realizó el “Primer Encuentro Universitario de Educación Intercultural: Análisis de Estudios realizados por Instituciones de Educación Superior en contextos de diversidad cultural”, una instancia convocada por la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) y la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE). El evento fue inaugurado por Osvaldo Quilaman Millao, Profesional Unidad de Cultura y Educación, Encargado Programa Educación Intercultural Bilingüe de CONADI quien destacó  la urgencia de integrar un enfoque intercultural en las políticas y prácticas de la educación superior, especialmente en territorios donde coexisten múltiples identidades culturales y lingüísticas.

En este marco, la académica de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Arturo Prat (UNAP), Verónica Apablaza, fue invitada a exponer el proyecto que coordinó durante 2024 y que dio origen a la creación de la carrera Técnica de Nivel Superior (TNS) en Lengua y Cultura Aymara para Educación Parvularia, que hace pocos días fue lanzada por la UNAP junto a CONADI.

De acuerdo a la especialista, este programa formativo que será impartido por el Departamento de Formación Técnica (DFT) de la UNAP en alianza con CONADI. busca responder a la necesidad urgente de contar con profesionales que no solo manejen las herramientas pedagógicas propias del nivel  de educación parvularia, sino que además estén profundamente conectados con el acervo cultural, lingüístico y espiritual de los pueblos originarios, especialmente del pueblo Aymara.

Durante su intervención, Apablaza subrayó que esta carrera nace desde una investigación aplicada con fuerte anclaje territorial desarrollada por las investigadoras Marcela Quintana y Vivian Nancuante  y que su diseño curricular fue construido de manera colaborativa con educadoras tradicionales, representantes de comunidades indígenas, y expertos en educación intercultural bilingüe.

“No se trata solo de enseñar lengua Aymara, sino formar agentes culturales capaces de cuidar, transmitir y revitalizar saberes milenarios desde la primera infancia”.

La propuesta educativa considera una formación integral que articula saberes ancestrales con herramientas pedagógicas contemporáneas, promoviendo así un modelo de educación más justo, pertinente y profundamente arraigado en los contextos locales.

RECONOCIMIENTO

Respecto a la participación de la académica de la UNAP en este  encuentro, Osvaldo Quilamán Millao, encargado del programa de Educación Intercultural en la Dirección Nacional de CONADI, destacó la  presentación y experiencia de la  profesional al vincular investigación, docencia y territorio, aportando a los desafíos de descolonizar los modelos formativos y reconocer la riqueza de los pueblos originarios como parte sustancial del desarrollo educativo del país.

El encargado del Programa de CONADI, subrayó el aporte de Apablaza en la vinculación entre docencia, investigación y territorio “Ha sido clave para diseñar, implementar y ejecutar estos programas de formación. Su visión ha permitido articular una trayectoria académica desde la educación técnica hasta el posgrado, lo que representa un avance sustancial en el país”.

Quilamán también  explicó que, sabiendo del déficit de profesionales  en el ámbito de la educación intercultural, desde 2022 CONADI estableció convenios con cinco universidades públicas para el diseño de carreras técnicas en educación intercultural, cuyo financiamiento se concretó entre 2022 y 2023. Hoy, esas cinco casas de estudio ya cuentan con programas en marcha.

En el caso de la UNAP, enfatizó la particularidad de su presencia en dos regiones de alta población indígena, Tarapacá y La Araucanía, además de la existencia de convenios específicos con las oficinas de CONADI en Iquique y Temuco.

“Lo que diferencia a la UNAP es su visión de futuro: plantea una trayectoria formativa completa en educación intercultural, desde lo técnico hasta el posgrado. Eso no lo hemos visto en otras instituciones”, añadió.

Además, valoró el compromiso institucional que ha permitido avanzar con decisión en estos programas. “Tuvimos encuentros de alto nivel con el Rector, la Decana, y los directores de sede. La acogida ha sido ejemplar, y eso habla de una universidad conectada con su territorio y con la diversidad que lo habita”.

Según se anunció en el encuentro, la UNAP proyecta fortalecer esta línea formativa en los próximos años con nuevas propuestas en pregrado y posgrado, consolidando una ruta académica intercultural inédita en la educación superior chilena.

 


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