LA HIPÓTESIS DE LA EVOLUCIÓN DUAL (BIOLÓGICA Y CULTURAL) DE LA ESPECIE HUMANA

Reflexión Académica

      2022

La educación, tal como la plantea debe ser comprendida como una relación evolutiva de cambio entre una dimensión biológica y cultural. Como señala (Molina 2006, p.81), “La evolución humana no puede ser entendida como un proceso puramente biológico, es la interacción entre biología y cultura”. 

A través de su desarrollo biológico el ser humano ha ido transmitiendo lentamente información genética de generación a generación mediante unidades hereditarias              (dimensión biológica), la cual se han ido alterando a medida que avanza su historia, tal es el caso de sociedades en donde las personas tienen una altura superior al promedio o su color de piel o cabello se diferencia respecto al de otros continentes del mundo. Aún más extremo es lo que ocurre con individuos que poseen distintos grados de inteligencias más desarrollados que otros. “El cambio gradual evolutivo implica la modificación gradual de la reserva de información genéticamente transmitida, por ejemplo” (Molina, 2006,p.78). 

No obstante lo anterior, cada ser humano está provisto de un cerebro controlador de todos sus procesos a nivel orgánico. Si bien es cierto éste también ha sufrido modificaciones producto de la evolución, muchas de ellas han sido producto de agentes externos que han influido en una mejor plasticidad y adaptación del mismo a los cambios del mundo exterior, llámese globalización, avances tecnológicos o mayor desarrollo de información. En esta perspectiva, la dimensión cultural, ha influido y aportado con herramientas e instrumentos para que gran parte de los cambios genéticos y orgánicos se hayan visto potenciados, por ejemplo a través de la comunicación, signos, técnicas, el lenguaje y la capacidad de relacionarse con otros seres humanos. “Su capacidad para el pensamiento conceptual y la comunicación le han provisto de lo que es, en realidad, un mecanismo completamente nuevo para el proceso biológico fundamental, aquel de la evolución (Waddington, 1975,p.272). 

La dimensión evolutiva (filogénesis) y el desarrollo individual (ontogénesis) sólo tendrá sentido en la medida que la educación sea un mecanismo de transmisión entre ambos elementos (una condición necesaria). Ahora bien, los elementos que sean transmitidos de un individuo a otro dependerán de si estos últimos tienen la capacidad necesaria para recibir los mismos y moldearlos de acuerdo a la realidad que deban enfrentar (Molina, 2006). 

En línea con lo anterior, se puede inferir que la educación debe ser abordada no sólo a partir de un proceso de enseñanza aprendizaje, tampoco como un mero fenómeno social, sino como un complemento de su desarrollo orgánico y social (Molina, 2006). 

 

Irving Cadamuro Inostroza

Ph.D in Business Administration

Magíster en Finanzas

Magíster en Desarrollo Curricular y Proyectos Educativos

Magister en Docencia en Educación Superior

 

Manuel Velásquez Díaz

Magister en Administración de Empresas

 

Bibliografía

Molina, V. (2006). “Educación, evolución e individuación. Aproximaciones a una indagación sobre los sentidos de la educación”, Revista PRELAC N°2, UNESCO, febrero 2006 

Senge, P. (2004). La Quinta Disciplina, como impulsar el aprendizaje en la organización inteligente. Ediciones Gránica, Argentina.

Waddington, C. H. (1975). El animal humano. En Brain, R. y otros: Psicología Social y Humanismo. Buenos Aires, Argentina: Paidós. Págs. 45-60